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Después de cuarenta días de viaje, recorriendo cuatro países tan diferentes como maravillosos, tocaba finalizar a lo grande, gastando mi última semana en un lugar que evoca las imágenes del más típico paraíso que todos tenemos en la mente.

Maldivas no es ni mucho menos, un lugar que esté al alcance de todo el mundo. Sus míticos resorts, con cabañas construidas sobre un brillante y azulado océano, parecen sacadas de los folletos publicitarios de las mejores agencias de viajes del mundo. Si alguien piensa en un edén para relajarse, le vendrán a la mente esas fotografías, con largos pasillos de madera, que van distribuyendo los bungalós más exquisitos, que un bolsillo de alto rango pueda pagar.

¿Es un mito? No, por supuesto que no. De hecho si mi cartera fuera más grande, hubiera intentado pernoctar en uno de estos monumentales hoteles, pero el precio no es que se alejara de mis posibilidades, sino que me pareció un insulto a la inteligencia de cualquier viajero.

Pagar una media de 500 € la noche ….. (eso en los casos de los más económicos), me echó tan atrás, que decidí dejar el viaje para otro año. Al final y después de informarme debido a mi insistencia, vi que era factible hacerlo en plan “bajo coste”, pero con unas desventajas importantes, aunque no lo suficientemente importantes, como para no visitar las Islas Maldivas.

 

¿CÓMO VISITAR LAS MALDIVAS Y NO MORIR EN EL INTENTO?

Seamos conscientes antes de empezar a preparar nuestro viaje, las Maldivas están organizadas en 26 atolones, con un total de 1200 islas, de las que sólo 203 están habitadas. Male, la capital, es la quinta isla más habitada por metro cuadrado del planeta. Para mi gusto, un horror y cruzar sin ser atropellado por las miles de motocicletas, se convierte en todo un logro.

Maldivas posee el record de menor altura como país, con una media de 2 metros. Este dato no sería relevante al tratarse de islas, pero debido al cambio climático, el futuro es incierto y lo que a ciencia cierta se sabe, es que en las tres próximas décadas, decenas de islas, acabarán siendo engullidas por el creciente nivel del mar.

Una cantidad tan elevada de islas,  con tan pocos días de viaje (la media suele rondar los 6 días por viajero), hace que nos estrujemos la cabeza eligiendo el lugar idóneo, porque si en una semana podemos quedarnos en dos o tres islas, sólo tenemos tres oportunidades de no pifiarla, y equivocarse aquí, no sólo es caro, sino que es fácil y  podríamos llevarnos un concepto erróneo del país y de su maravillosa gente.

Al no tener que elegir un resort yendo con un presupuesto limitado, las posibilidades menguan y mucho. Puede que las islas más de moda desde hace ya unos cinco años, sean las que los viajeros “low cost”, van llenando, no sólo por el hecho que dormir pueda costarnos tan sólo unos $40 la noche, sino que contamos con excursiones para recorrer los atolones por un precio realmente factible.

Buscar nuestro trocito de paraíso no será difícil si utilizamos como campo base una isla que cuente con suficientes agencias de viajes, para poder abaratar el precio debido a la demanda y la competencia. Un ejemplo claro lo tenemos en Maafushi o Gulhi, donde sinceramente, sus playas dejan mucho que desear, pero sus salidas en barco son excepcionales, casi ilimitadas y realmente económicas. En el lado opuesto, tenemos a Dhiifushi, donde el turismo apenas se deja ver y llenar los barcos es sumamente difícil, encareciendo cualquier salida a precios desorbitados. Aquí es donde si basamos nuestra visita en un solo lugar, es donde podemos caer en un erróneo concepto de paraíso. Pudiendo atar cabos, sólo si ampliamos nuestro viaje y lo combinamos con otros lugares donde dar salida a las opciones que nos dan las decenas de agencias que operan en las más conocidas.

 

MALE Y HULUMALE ¿UNA PARADA OBLIGATORIA?

La capital resulta la antítesis de lo que todo viajero quiere ver cuando piensa en Las Maldivas. No resulta de ser curiosa aunque muchos de nosotros debemos pernoctar como mínimo la noche de nuestra llegada.

Superpoblada, apenas factible para andar sin ser arrollado por las miles de motocicletas que circulan, es un punto base casi obligatorio si queremos gestionar por nuestra cuenta el traslado a los atolones.

Nuestro paso relámpago por la ciudad fue infructuoso pero viniendo de Maafushi en Ferri local, caminamos casi toda la capital, viendo que nuestra primera impresión de caótica no fue errónea.

El consejo que puedo dar, es que utilicéis Male como paso y previa gestión de transportes a otras islas. Los hoteles pueden gestionaros tanto la recogida desde el aeropuerto por apenas $10, como la compra de billetes en “Speed Boat” sin comisión añadida.

Sin embargo, podemos optar si no nos queda otra opción al regresar de vuestro viaje por Maldivas por optar a la desaliñada y a medio hacer Hulumale. Este prolongado enorme trozo artificial, es una muy buena opción si no conseguimos ajustar los horarios de los aviones de regreso el mismo día. Debido a su cercanía y buena conexión con el aeropuerto, es una elección a tener en cuenta. De todos modos, Hulumale no tiene nada especial, pero si podemos disfrutar de una enorme playa limpia y con una oferta hotelera más que satisfactoria para todos los bolsillos.

 

 

¿CÓMO LLEGAR A MALDIVAS DESDE EL EXTRANJERO?

Muchos viajeros, hacen de este viaje, una escapada de apenas una semana. Creo que una muy buena opción es poder hacerlo como una prolongación ya sea del continente asiático o desde el bien conectado Sureste asiático.

Las opciones para viajar desde Europa, no son precisamente económicas y mi primer contacto al país, tuvo que esperar a mi viaje por la fascinante Sri Lanka.

Una opción que parece muy poco viable, pero resulta ser tentadora, es hacerlo desde Kuala Lumpur. Muchísimos viajeros hacen un viaje por el Sureste asiático y utilizan la capital de Malasia para empezar. Sus conexiones hacia Male, son muy económicas.

Por poner algunos ejemplos:

Colombo-Male/Male-Colombo: 200 €

Barcelona-Male/Male-Barcelona: 575 €

Kuala Lumpur-Male/Male/Kuala Lumpur: 195 €

Todo depende de cuándo miremos billetes. De nada sirve hacerlo con un año de antelación y el periodo perfecto es hacerlo unos dos meses antes.

Para los que se hayan planteado hacerlo en un barco desde Sri Lanka debido a la distancia que vemos en los mapas, he de decir que no existe transporte alguno marítimo que cubra ese trayecto.

¿Quieres consejos para buscar vuelos realmente económicos? Aquí te detallamos cómo hacerlo

 

TEMPORADA ALTA Y BAJA (CLIMA)

La pregunta del millón. ¿Podemos ir en verano (Jun-Jul-Ago-Sep)? La respuesta es si.

Ampliemos y desarrollemos la cuestión, porque muchos de nosotros no sabemos si salirnos de la temporada alta, e indagar en el país cuando nuestras vacaciones estivales nos lo pueden permitir.

No cabe duda, que la mejor época para viajar a las Maldivas es en la estación seca (Monzón de invierno), que va desde Noviembre a Abril. Esto no significa que debamos olvidarnos del resto del año que se le conoce como Monzón de Verano y va desde Mayo a Octubre. La media de la temperatura es de 30 grados en el aire y 28 grados en el agua. Mucho debería llover para retirarnos del agua. No dejaría de llover sobre mojado. Lo que sí es cierto, que yo viajé en Octubre y hubo un par de días que me llovió sin previo aviso, teniendo la sensación de que el cielo se iba a desplomar sobre nuestras cabezas.

Con esta información, decidir si ir o no, ya es una cuestión personal, pero puedo aseguraros que no tuve ningún problema y mira que me comí la cabeza previamente, resultando al final que los días de Sol estuvieron asegurados, con aguaceros espontáneos y casi siempre al Ocaso.

Una ventaja muy importante de viajar en temporada baja (May-Oct), es que los precios de los hoteles bajan casi a la mitad de su precio. Las playas no están tan concurridas y podremos disfrutar de nuestro trocito de paraíso a solas. Yo lo viví en Dhiifushi pero no en Maafushi, donde desde hace unos cinco años, dejó de existir una temporada baja, debido a su auge entre los viajeros de bajo presupuesto.

 

COMO MOVERSE ENTRE ISLAS (TRANSPORTES)

Hay dos medios para moverse entre islas: el barco y el avión

El transporte público, cuenta con ferris donde conecta diversos puntos concurridos. Sus viajes son de sábado a jueves, excluyendo el viernes al tratarse de día festivo. El precio por un trayecto de 40 minutos, ronda los 2€.

Los “speed boat”, son lanchas rápidas que conectan muchos más puntos que los ferris. Los horarios son más amplios y muy importante, podremos cogerlo los viernes. El único problema es que el precio resulta muy dispar y deberemos esforzarnos por encontrar un buen precio. El transporte desde Male a Dhiifushi me ha costado $35, mientras que otra compañía desde un muelle distinto, me quería cobrar $45.

Los “private boat”. No tiene sentido si viajamos en plan “low cost” cogerlos, tratándose de barcos privados que rondan los $180 por persona. La única ventaja, es que podremos elegir cuándo hacer el viaje, ajustando al máximo nuestro vuelo de regreso y así aprovechar al máximo, el tiempo en las islas antes de volver a la súper poblada Male.

Yo utilicé para ir a Maafushi speed boat, para regresar de Maafushi a Male, ferri público y para ir y volver a Dhiifushi, “speed boat”.

 

CAMBIO DINERO O PAGO EN TARJETA

La moneda oficial es la Rupia Maldiva (Rufiyaa). El cambio (sujeto a cambios) es de 1 EUR: 16,98 MVR y de 1 USD: 15,44 MVR.

Probablemente lleguéis a Male. Aquí es donde debéis gestionarlo todo antes de coger cualquier barco y dirigiros a los atolones. La inexistencia de cajeros en la inmensa mayoría de las islas, hacen que todo lo debamos pagar en tarjeta. La cosa se complica, cuando queremos comprar algo tan tonto como un agua mineral en cualquier tienda.

Si basamos nuestra estancia en un Resort, todo irá cargándose a la habitación y en el Check Out se nos cobrará con tarjeta.

Si vamos en plan “Low cost”, debemos gestionar el dinero para poder comer, comprar y movernos. Mucha gente no cambia divisa y se mueve con dólares americanos durante todo el viaje. Esto resulta interesante, ya que el cambio te lo devuelven en Rupias y de ese modo iremos gestionando las dos divisas a nuestro antojo.

Sacar en un cajero, es caro. Las comisiones pueden llegar al 4% y encima, puede que demos con una entidad que además nos realice un sobrecargo por no ser de la entidad.

La casa de cambio del Aeropuerto Internacional, puede sacarnos de un apuro. Pero atentos, un apuro significa poder gestionar el transporte hasta Male o la siguiente isla elegida. No cambiemos 300 Euros en el aeropuerto, porque el cambio resulta pésimo.

Entonces, si el cambio es nefasto, los bancos cobran comisiones y el pago con tarjeta puede resultar costoso y a menudo inútil, ¿qué podemos hacer para no perder dinero? Nada. Sólo elegir qué mejor manera de perder dinero mientras nos adaptamos a la nueva moneda.

Mi consejo es que os mováis con dólares y esperar que sean benévolos con la Rupia cuando os devuelvan el cambio. Los pagos en la mayoría de hoteles, llevan una comisión por hacerlo con tarjeta de crédito. Las excursiones son aceptadas e indicadas únicamente en dólares americanos.

Consulta a cómo está el cambio

  

PRESUPUESTO DIARIO

Tan interesante como el propio viaje, a la gente, este apartado le hace decidir si ir o no ir a las Maldivas. Basaré mi presupuesto principal a lo que yo llegué a gastar a diario con todos los añadidos.

  • -Hotel en Male: $50 la noche
  • -Hotel en Maafushi: $50 la noche (desayuno incluido)
  • -Hotel en Dhiifushi: $60 la noche (desayuno incluido)
  • -Excursiones en Maafushi: De varios precios, la más económica ronda los $25 y la de toda una jornada $45.
  • -Comer en un restaurante: $10
  • -Café en tienda: $1
  • -Agua mineral: $1
  • -Transporte desde Male a Maafushi: $25
  • -Transporte en ferri desde Maadushi a Male: $2,60
  • -Transporte desde Male a Dhiifushi: $35
  • -Taxi desde aeropuerto a Male: $10
  • -Autobús desde aeropurto a Humumale: $0,75

 

¿¿¿¿¿Ahorrar y bajar el presupuesto es posible?????

Por supuesto. Sacrificando las cenas y comprar en el súper mercado de las islas puede evitar un buen mordisco a nuestros bolsillos. Moverse sólo en transporte público también, aunque dependemos muchísimo de los horarios y puede que perdamos jornadas enteras yendo de un lugar a otro.

De todos modos, hagámonos una idea, que contratando una excursión, pagando el hotel, desayunando, comiendo y cenando en restaurantes y comprando nuestros caprichos en el supermercado, podremos tirar en las Maldivas con unos $85 diarios sin faltarnos de nada.

El presupuesto medio y alto se basa tan sólo en los hoteles de alto rango. Mientras en los primeros podemos encontrar chollos a tan sólo unos $200 la noche, en los de más alto precio, no nos bajará de $500 la noche. Podemos decir que no sólo incrementamos nuestra estancia, sino que todas las comidas y excursiones acaban encareciendo muchísimo nuestra estancia. Hablamos de que en Maafushi una excursión ronda una media de unos $30, mientras que en estos lugares más sofisticados puede salirnos la broma por unos $100. Además, algo incomprensible, en muchos, “te obligan” a gestionar el transporte privado desde el aeropuerto, haciendo un cargo en tu cuenta de unos $150 por persona.

Las diferencias son notables si nos movemos entre la franja de bajo y alto presupuesto. Puede que el sueño que todo el mundo tenga de Maldivas, se adapte a pagar esos abusivos precios. No voy a mentir y diré que ir de “low cost”, tiene desventajas y que sólo basemos nuestro concepto de Maldivas durante las excursiones, pero vivir con los locales, ha sido para mí, una experiencia inolvidable. Olvidaos de la archiconocida Maafushi, donde el encanto dejó de existir bajo los cimientos de los nuevos hoteles en proyecto, pero tiremos para Gulhi o Dhiifushi, y viviremos una experiencia que ni los más altos resorts podrán ofrecernos.

 

ELIGIENDO HOTEL

Aquí puede que venga un dilema según el concepto que llevemos previamente desde nuestro origen. Todos saben que Maldivas es un lugar para muy pocos bolsillos en cuestión de alojamientos. Como dije anteriormente, el nivel de vida allí para los locales no es caro. La cosa se complica en cuanto metemos un resort en una isla exclusiva, no sólo por los desorbitados precios de las habitaciones (desde 350€ a 1500€ la noche), sino que los servicios van acompasados a las tarifas por pernoctar. Tanto las excursiones, como todo lo que no nos entre en régimen de pensión completa, deberemos añadir y estirar más de lo debido la tarjeta de crédito, con su obligada comisión. Aquí no vale el irse a restaurantes locales o indagar por otros rincones a ver si damos con un precio más factible, porque sencillamente, estos hoteles tienen muchos la exclusividad sobre la isla y no hay nada más. Los conceptos de ir de este palo o ir de low cost, son tan dispares y distintos que no podríamos ponerlos en el mismo rango.

Sin embargo, en islas más pobladas o comúnmente conocidas como “locales” , al dedicarse a un turismo de viajeros con bajo presupuesto, las posibilidades se abren en abanico. Los hoteles suelen rondar los 50€ la noche, y tanto las salidas, las comidas y  los transportes a otros lugares del país, están al alcance de todo el mundo.

Elegir un hotel de alto coste y uno de bajo, no sólo marcará nuestra comodidad, sino que acaba convirtiendo un país en  dos viajes totalmente distintos. Mientras los resorts, te invitan a descansar y a soñar mirando un horizonte inolvidable, los hoteles situados en las islas de presupuesto más reducido, los más aventureros que quieran conocer las auténticas Maldivas, no sólo quedarán saciados, sino que puede que acaben más enganchados, que al relax total de las zonas remotas y capadas por falta de una libertad de movimiento.

 

VISADO

Para ciudadanos de la comunidad europea, sólo es necesario nuestro pasaporte con una validez de 6 meses. A nuestra llegada, nos harán un visado gratuito de 30 días. Por lo tanto NO ES NECESARIO TRAMITAR UN VISADO.

 

CUESTIÓN DE RELIGIÓN

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es la religión dominante en Maldivas. La inmensa mayoría son musulmanes, pero la mujer ejerce un papel muy importante en las familias. Esto debe de ser un punto a tener en cuenta debido a que en muchísimas playas, está totalmente prohibido bañarse en bikini. Sólo algunas de las denominadas “bikini beach”, tienen el permiso para que los extranjeros puedan tomar el sol sin tapujos. Ojo, que está totalmente prohibido hacer top-less, y caminar por las calles incluso de los lugares más turísticos sin camiseta está mal visto. Puede que no nos llamen la atención, pero seamos conscientes que somos extranjeros y debemos respetar sus costumbres aunque no nos recriminen nada, debemos evitar ofenderlos. Generalmente son muy hospitalarios y educados. Están acostumbrados al turismo, pero eso no significa que nos pasemos por alto unas mínimas reglas de educación y respeto aunque difieran de nuestros puntos de vista.

 

SIM CARD

Muy útil y por apenas unos $20, en el mismo aeropuerto encontraremos dos casas de operadores telefónicos, que nos cambiaran la Sim Card de nuestro móvil para que podamos navegar sin necesidad de esperar el nefasto WIFI de muchos hoteles. En comparación es caro con otros países debido a que los horarios son muy extraños en referencia a que podemos navegar gratis durante la noche y por el día nos limiten los datos, aunque si vamos menos de diez días, vamos muy sobrados. Si vamos más tiempo, podemos tramitar a un coste mayor una Sim de mayor capacidad.

Es interesante hacerse con una si vamos por nuestra cuenta para poder gestionar los hoteles y poder hablar con ellos vía correo para que nos recojan. También es interesante para poder ir consultando horarios de barcos aunque casi todos los hoteles ofrecen sus circuitos y pueden arreglarnos cualquier gestión que a nosotros se nos antoje complicada debido a que el inglés es utilizado sólo en los lugares turísticos.

 

BASURA POR TODAS PARTES

¿Es un problema que sólo nos hemos encontrado nosotros? No. Es un hecho que los locales, debido a su pésimo sistema de gestión de residuos, llegan a tener la convicción de que el mar, todo se lo traga. A los hechos me remito que he ido viendo como tiran botellas de plástico en un gesto lleno de normalidad. Por eso, cuando veamos tanto en Maafushi, Gulhi, Dhiifushi y Nilandhoo, como la mierda va acumulándose en ciertas zonas, no debemos escandalizarnos, sino saber, que las auténticas Maldivas locales, viven este hecho, como algo muy normal.

Más curioso el hecho de que todos los precios vienen con una tasa ecológica que los turistas debemos asumir. Me parece la mayor estafa y parece incluso que se estén riendo de nosotros cuando los que se acabaran hundiéndose en la mierda son ellos. ¿No os parece pura hipocresía?

 

CURIOSIDADES

  • Número de islas: 1200
  • Islas Habitadas: 203
  • Islas dedicadas exclusivamente al turismo: 90
  • Número de atolones: 26
  • Religión mayoritaria: Islam Sunita
  • Moneda: Rufiya
  • Población: 342.000 habitantes (aprox)

 

CONCLUSIONES

Debemos tener una idea muy clara. Maldivas y su realidad, dista mucho de lo que nos venden en los grandes resorts. Los locales que viven en sus islas, deben lidiar con un suelo no apto para la agricultura o una pesca que acaba siendo un modo poco viable de ganarse la vida, obligando a los jóvenes emigrar a la masificada Malé a probar más fortuna. El turismo, como era de esperar, es la gran baza y el que más puestos de trabajo acaba generando en muchas zonas de los atolones. Tampoco es para tirar cohetes, ya que los trabajadores suelen ser nativos, pero los propietarios y los altos cargos, son exclusivamente para los inversores.

Si destináis vuestros recursos económicos en quedaros en un resort, intentad sobretodo hacer excursiones tanto a bancos de arena, a hacer salidas para conocer el fascinante fondo marino, o intentar averiguar cómo ir a otras islas locales donde podías ver un pequeño reflejo de lo que es en realidad este país.

Sus habitantes, son tan dispares que no sabes al final llegar a una conclusión objetiva. Mientras que en las islas donde apenas viven del turismo, los saludos matutinos suelen ser un pequeño gruñido, en las otras islas exclusivas con el paso restringido a todo el que no se aloje en el hotel elegido, las alabanzas y las sonrisas, resultan ser perpetuas y amigables.

Las dos caras de Las Maldivas, vienen separadas por el dinero. Si disponemos de un alto, mejor dicho, de un muy alto presupuesto, las cabañas que se adentran en los arrecifes serán un sueño hecho realidad. Mientras que si el dinero resulta una barrera, podemos decidirnos a ir y conocer un país algo diferente al que teníamos idealizado, pero mucho más entrañable. Mientras las islas de bajo presupuesto afloran con el paso de los años, sus playas no son las mejores, pero que acaban enseñándonos cómo los maldivos, llevan sus vidas cotidianas, descubriendo entre los inolvidables atardeceres que la auténtica magia del viaje, está ahí, en ese momento y en ese lugar donde nos encontramos.

Maldivas es un paraíso y tras mi primer paso por el país, estoy seguro que en un futuro no muy lejano, volveré a embriagarme de ese ambiente relajado, donde los relojes dejaron de existir y que sólo el tiempo lo dictaba un desgastado y precioso horizonte, sin apenas luz, marcando la hora de la cena y el final de otro día inolvidable.

 

¿Quieres más información sobre las Maldivas?

 

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