Mis viajes por el mundo han sido siempre positivos. Llamadme optimista, subjetivo, pero el simple hecho de salir de tu área de confort para conocer otras culturas, países y costumbres, hacen que cualquier frontera cruzada creen en ti una incertidumbre. Puede que haya habido países durante mi vida viajera realmente peligrosos, momentos tensos, recuerdos que debería olvidar, pero mirando de soslayo al pasado, ha sido todo en conjunto, simplemente enriquecedor, tildándolo con una palabra que lo resume todo: aventura.
Nueva Zelanda, y llamadme loco, era mi última frontera. Razones no me faltaban. En el año 1998 (han pasado muchos años), miraba ese trozo de tierra a la deriva, ubicado en medio de la nada, a un lado derecho abajo apenas perceptible del mapa, lo más lejano que podía uno llegar. Mientras esquiaba en los pirineos en mi juventud, me preguntaba cómo sería la nieve neozelandesa, considerada la mejor del mundo junto a la de Alaska para practicar los deportes de invierno.
Los años han ido pasando y mi pasión por el esquí pasó de moda en mi mente para abrir nuevos horizontes. Los países en la lista de mi corazón han ido en aumento viaje tras viaje y nunca encontraba el momento de hincarle el diente a tan lejana tierra. Ahora después de tanto tiempo era la hora, tocaba tachar el último continente de mi lista y comprobar por mí mismo, si era real lo que tantos viajeros decían a modo de muletilla; que era la meca más deseada de todo viajero independiente.
Dejadme mostraros mediante este artículo, hecho con cariño y objetividad, qué hacer, cómo abarcarlo y deciros sinceramente si eran reales las opiniones de otros viajeros o se atascaron en una utopía ya vivida por mí en otros lugares que he visitado.
La respuesta viene en mis conclusiones a final del artículo, pero creo que no hace falta mucha intuición para saber que Nueva Zelanda, juega a otro nivel.
1- CONSEJOS SOBRE LOS ITINERARIOS A NUEVA ZELANDA
- 1- CONSEJOS SOBRE LOS ITINERARIOS A NUEVA ZELANDA
- 2- ITINERARIO
- 3- ITINERARIO DIARIO DETALLADO
- 4- ISLA NORTE
- 1-AUCKLAND – THAMES
- 2- THAMES – PENÍNSULA COROMANDEL
- 3- PENÍNSULA COROMANDEL – ROTORUA
- 4- ROTORUA – HOBBITON – ROTORUA – LAGO TAUPO
- 5- LAGO TAUPO – PARQUE NACIONAL TONGARIRO
- 6- PARQUE NACIONAL DE TONGARIRO
- 7- P.N. DE TONGARIRO – FORGOTTEN WORLD HIGHWAY – STRATFORD
- 8- STRADFORD – MONTE TARANAKI
- 9- MONTE TARANAKI – COSTA OESTE – WELLINGTON
- 5- ISLA SUR
- 1- WELLINGTON – PICTON – CHARLOTTE DRIVE – HAVELOCK – MURCHISON
- 2- COSTA OESTE SUR NZ – DESDE CAPEFOULWIND HASTA GREYMOUTH
- 3- GREYMOUTH – HOKITIKA GORGE – FRANZ JOSEF GLACIAR
- 4- FOX GLACIAR – COSTA OESTE (ISLA SUR) HASTA JACKON BAY
- 5- CARRETERA DE HAAST A WANAKA
- 6- WANAKA – CADRONA HOTEL – ARROWTOWN – QUEENSTOWN
- 7- QUEENSTOWN – GLENORCHY – TE ANAU
- 8- TE ANAU – INTENTO MILFORD SOUND – CARRETERA PANORÁMICA A INVERCAGILL – BUFF Y CATLINS
- 9- CATLINS – TE ANAU
- 10- TE ANAU – MILFORD SOUND
- 11- MILFORD SOUND – LAKE PUKAKI – MONTE COOK
- 12- MONTE COOK – LAKE TEKAPO – GERALDINE
- 13- LAKE TEKAPO – GERALDINE
- 14- RUTA ESCÉNICA POR LA 8 – COSTA ESTE – DUNEDIN
- 15- DUNEDIN – CHRISTCHURCH
- 16- CHRISTCHURCH – AUCKLAND
- 6- LOS 10 IMPRESCINDIBLES
- 7- FERRI ENTRE ISLAS
- 8- ENTENDER NUEVA ZELANDA
- 9- COMER EN NUEVA ZELANDA
- 10- ¿QUÉ ISLA ELEGIR?
- 11- PRESUPUESTO TOTAL
- 12- PRESUPUESTO DIARIO
- 13- PRESUPUESTO AUTOCARAVANA
- 14- DE MÁS A MENOS
- 15- VIAJAR EN INVIERNO (JUN-SEP)
- 16- CURIOSIDADES
- 17- LAS MEJORES CARRETERAS DEL PAÍS
- 18- ¿CÓMO MOVERSE?
- 19- ¿QUÉ ME HA GUSTADO Y QUÉ NO?
- 20- APP PARA VIAJAR A NUEVA ZELANDA
- 21- DÓNDE DORMIR
- 22- DINERO Y CAJEROS
- 23- ¿SIM CARD O E SIM?
- 24- ISLANDIA VS NUEVA ZELANDA
- 25- CONCLUSIONES FINALES
Programar un viaje a Nueva Zelanda puede no parecer sencillo. Yo de hecho, fui sin apenas planificación, teniendo unas bases claras que ver, pero el resto las iría creando el propio viaje, mientras iba conduciendo una autocaravana.
No os vamos a engañar y lo que no vamos a hacer es coger y meter cuatro cosas por obligación de qué hacer en una jornada como muchos otros blogueros intentan hacerte creer. Las prisas tienen varios riesgos. Uno de ellos, el más evidente, es que podemos tener un accidente por correr y el resto doy por hecho que son ficticias y que el escritor quiere informar sin mala intención, pero deberíamos ser más acordes y si no nos ha dado tiempo, hay que ser sincero y no dejarlo como realizado. Hay itinerarios imposibles de hacer que cogemos de páginas webs. Investigando, vi en muchos casos que era gente que estaba tres o cuatro meses en el país y desglosaban posibles itinerarios en rutas de 10, 15 y 21 días. No os estreséis porque resulta imposible acometer dichas rutas porque no es factible y diría que inventado.
Es un problema que me he ido encontrando cuando sobre la marcha consultando a diario por el ciberespacio, me preguntaba continuamente ¿Cómo les ha dado tiempo a otros viajeros? La respuesta es bien sencilla. No es cierto, no lo hicieron y a los hechos de mi viaje durante un mes hago referencia cuando muchos colegas de mi mundo viajero han abierto un abanico de opciones y las han puesto como realizadas cuando entre un punto y otro tienes a menudo tres horas de viaje.
Mi itinerario lo he ido diseñando, dándome como resultado final, una ruta que nada tiene que ver con otras páginas de viajes. Ojo, que no he parado en todos los días. No he comido ningún día, digamos que he merendado y cenado a la vez, levantándome a diario sobre las 6 de la mañana y buscando acampadas sobre las 6 de la tarde. Eso nos da unas doce horas, para conducir, hacer caminatas, que no son pocas y hacer cómo no, un mantenimiento diario requerido por cualquier autocaravana sea de alquiler o de propiedad.
La auténtica y obligatoria tarea que debemos planear minuciosamente, antes que cualquier itinerario, es conseguir unos vuelos acordes a vuestros bolsillos y sobre todo tener ligada la autocaravana, los billetes del ferri para pasar de la isla norte a la sur o viceversa y poco más.
Sin más preámbulos, os presento mi artículo que deseo os ayude y despeje ciertas dudas que quedaban en un gris cuando yo las consultaba.
2- ITINERARIO
DÍA 1 – ESPAÑA – SAN FRANCISCO – AUCKLAND
DÍA 2 – AUCKLAND – THAMES
DÍA 3 – PENÍNSULA COROMANDEL
DÍA 4 – PENÍNSULA COROMANDEL – ROTORUA
DÍA 5 – ROTORUA – HOBBITON – ROTORUA
DÍA 6 – ROTORUA – LAGO TAUPO
DÍA 7 – LAGO TAUPO – P.N. TONGARIRO
DÍA 8 – P.N. TONGARIRO
DÍA 9 – P.N TONGARIRO – FORGOTTEN HIGWAY (TAUMARUNUI – STRATFORD)
DÍA 10 – STRATFORD – MONTE TARANAKI
DÍA 11 – MONTE TARANAKI – RECORRIDO COSTA OESTE – WELLINGTON
DÍA 12- WELLINGTON – PICTON – QUEEN CHARLOTTE DRIVE – HAVELOCK – MURCHISON
DÍA 13 – COSTA OESTE SUR NZ – DESDE CAPEFOULWIND HASTA GREYMOUTH
DÍA 14 – GREYMOUTH – HOKITIKA GORGE – FRANZ JOSEF GLACIAR
DÍA 15 – FOX GLACIAR – RECORRIDO POR LA COSTA OESTE (ISLA SUR) HASTA JACKON BAY Y PERNOCTA EN HAAST
DÍA 16 – CARRETERA DE HAAST A WANAKA
DÍA 17 – WANAKA – CADRONA HOTEL – ARROWTOWN – QUEENSTOWN
DÍA 18 – QUEENSTOWN – GLENORCHY – TE ANAU
DÍA 19 – TE ANAU – INTENTO FALLIDO MILFORD SOUND – CARRETERA PANORÁMICA A INVERCAGILL – BUFF Y CATLINS
DÍA 20 – CATLINS – TE ANAU
DÍA 21 – TE ANAU – MILFORD SOUND
DÍA 22 – MILFORD SOUND
DÍA 23 – MILFORD SOUND – LAKE PUKAKI – MONTE COOK
DÍA 24 – MONTE COOK – LAKE TEKAPO – GERALDINE
DÍA 25 – GERALDINE – RUTA ESCÉNICA POR LA 8 – COSTA ESTE – DUNEDIN
DÍA 26 – DUNEDIN – CHRISTCHURCH
DÍA 27 – CHRISTCHURCH – AUCKLAND
DÍA 28 – AUCKLAND
DÍA 29 – AUCKLAND – SAN FRANCISCO (EEUU)
DÍA 30 – SAN FRANCISCO
DÍA 31 – SAN FRANCISCO – ESPAÑA
*El Itinerario original fue modificado por el que os pongo. Mientras Milford Sound se tenía que hacer el día 18, la carretera estaba cerrada, decidiendo hacer los Catlins de la zona Sur para volver a Te Anau e intentar por segunda vez, (esta vez con éxito) pasar a Milford Sound. Eso me dejó la península de Otago en un vacío de tiempo que luego a base de conducir y paciencia hice de Norte a Sur y no a la inversa como tenía previsto*
-Días para la isla norte 11
-Días Para la isla Sur 16
3- ITINERARIO DIARIO DETALLADO
Os dejo el itinerario detallado día a día para que no os perdáis. Pienso que fue acertado, dinámico y divertido. Eso sí, mentalizaros que el conductor va a tocar mucho volante, pero si nos gusta conducir como es mi caso, el viaje es una exhibición paisajística colosal que no se difumina tras las ventanillas de vuestro vehículo. Si lo que buscáis es ir abriendo la boca a diario como acto reflejo de sorpresa, Nueva Zelanda es un destino indiscutible y posiblemente la meca que todo viajero anda buscando.
4- ISLA NORTE
Pese a pasar un poco desapercibida para los que tienen pocos días y dedican solamente a hacer la Isla Sur, he de decir que es una lástima que no la puedan disfrutar quien no tenga tiempo y tenga que decidirse entre una y otra. La Isla Norte guarda muchísimos secretos. Sólo dediqué 11 días y fue la parte más estresante del viaje ya que no contaba con ciertos puntos que luego fui visitando a medida que fui descubriendo su belleza y su sinfín de localizaciones que pasan desapercibidas por muchos viajeros. Me dejé tantas cosas por hacer… pero es un sacrificio que todo viajero ha de hacer con el tiempo limitado.
1-AUCKLAND – THAMES
Aterrizar en Auckland no es fácil. No hablo de la ciudad (que es fantástica) y que no visité al principio dejándola para el final, sino porque los vuelos, al menos los que salen de mi país, recorren medio planeta con una escala como mínimo, dejando como resultado final: desde que sales de tu casa, llegas a un aeropuerto, vuelas, haces escala, vuelas de nuevo, aterrizas, pasas aduanas, controles de inmigración, sales, recoges la autocaravana, te adaptas a ella y haces tu primera noche en Nueva Zelanda, de unas 50 horas en total.
Mi primer impulso fue renunciar a alquilarla el primer día y hacer una noche para recuperar, pero no lo hice y fui directamente a la agencia donde recoger la autocaravana. Una vez firmados los contratos, pagar el resto, me dirigí a Thames, que marcaría mi inicio de ruta en Península de Coromandel, situada a una hora escasa de Auckland. Por el camino hay que abastecerse porque vamos a hacer vida en apenas 14 metros cuadrados.
Hicimos noche en Dickson Holiday Park en Thames
2- THAMES – PENÍNSULA COROMANDEL
Después de nuestro merecido descanso, subimos al Norte por la famosa carretera 25 de la península buscando rincones a descubrir, donde dimos por ejemplo la Oyster Company, un lugar perfecto para comer deliciosas ostras a un precio muy económico.
No somos de seguir al pie de la letra lo que vamos leyendo y a veces incluso hacemos caso omiso a guías como Lonely Planet buscando mejor en aplicaciones como Maps.me, Google maps y Organic Maps, rincones que nadie haya mencionado. El resultado puede ser un desastre o un éxito porque requiere más tiempo. En Península Coromandel no pasa y todo te lleva a enclaves muy escondidos y bonitos.
En una jornada con el Jet Lack queriendo boicotear nuestros cuerpos conseguimos sin prisas y sin pausas visitar lugares tan increíbles como: Whangapoua Beach, Kuaotunu Clif y Beach, Shakespeare Cliff, La Famosa playa de Cathedral Cove, Hahei Beach y Hot Water Beach. Puede que descarte esta última si vais en invierno, porque no merece la pena al no poder disfrutar de sus aguas calientes en la arena y no tiene la belleza de las anteriores. Una vez acabada la jornada, hicimos noche en curioso y vivo pueblecito de Tairua.
Hicimos noche en Tairua Beach House
Sugerimos:
**Hubiéramos deseado y aconsejamos hacer la 309 Road, que la encontramos antes de llegar al pueblo de Coromandel. No pudimos hacerla por dos cuestiones: una porque íbamos justos de tiempo y dos, porque llevábamos un día en autocaravana y no está asfaltada. Hay que estar atentos a las coberturas de los seguros que lo dejan bien claro y ese tramo precisamente, mi compañía lo señalaba como no cubierto. Eso me echó atrás, por novato o porque por una vez, usé el sentido común**
3- PENÍNSULA COROMANDEL – ROTORUA
A la siguiente jornada, arrancamos desde Tairua y recorrimos la costa por Pauanui, abandonando la famosa carretera 25, una vez completado el famoso círculo que recorre toda la península, cogiendo la carretera 2 que sigue dándole más juego a la costa Este de la península para acabar llegando a Rotorua. Esta ciudad se presentaba ante nosotros como algo curioso, donde la actividad geotermal se hace notar en el mismo centro, pero considero después de mi regreso, que las ciudades de paso o turísticas están en desacorde con los paisajes naturales del país y cada vez que iba pasando una pequeña ciudad, en mi cerebro se activaba la señal de huir (corred insensatos).
Con ese impulso, aproveché y visité Waiotapu, todo un clásico de la zona que apenas en una hora y media podremos hacer y admirar su laguna multicolor e indagar por los caminos perfectamente señalizados.
Visto Waitotapu pusimos rumbo al centro de Rotorua de nuevo. Esta turística y trillada pequeña ciudad sin alma, se deja hacer en poco tiempo visitando su lago y su parque público que pese al intenso olor salido de las entrañas de nuestro planeta es interesante visitarlo en un paseo, siendo la mejor opción para dormir en autocaravana es hacer noche en un Camping en las afueras.
Hicimos noche en Rotorua en Waiteti Trout Stream.
Sugerimos:
**Un planazo es continuar llegar a Tauranga por la carretera 2 y llegar a Mount Maunganui. Eso nos supondría un bello viaje en coche o autocaravana de 2 horas desde Pauanui. Lo descartamos porque debíamos llegar a Rotorua ese mismo día, pero me lo aconsejó un simpático marinero anciano local que me crucé en medio de la nada**
4- ROTORUA – HOBBITON – ROTORUA – LAGO TAUPO
Debido a una previsión mal calculada y pensando que no llegaría con fuerzas en el segundo día después de mi aterrizaje, gestioné las entradas a Hobbiton un día más tarde de lo debido. De ahí lo ilógico de ir volver a Rotorua el mismo día de mi visita a la conocidísima Hobbiton. Apenas a una hora de trayecto, este lugar se alza como uno de los más queridos y visitados del país. Razón no le falta y pese a que a muchos les pueda parecer una especie de museo natural, nadie le puede negar la belleza de sus paisajes.
Después de la visita descartando ir como todo el mundo a Waitomo Caves, decidimos seguir trazando ruta hacia el Sur, buscando de nuevo Rotorua como punto clave para acabar de rematar un punto nos quedó pendiente el día anterior.
Ese lugar pendiente fue Waimangu Volcanic Valley. No diré que fue lo mejor del Norte, pero me sorprendió muchísimo la belleza del lugar. De hecho, íbamos justos de tiempo y debemos tener en cuenta que el camino sólo de ida dura según ellos dos horas, aunque yo lo hice en una hora y media tranquilamente.
Salimos de Waimangu ya con el sol avisando que se iba a dormir y pusimos rumbo al Lago Tepaku, donde sólo nos dio tiempo de acomodarnos en un camping y dejar la visita para la jornada siguiente.
Hicimos noche en Great Lake Taupo Holiday Park
Sugerimos:
**Sería muy interesante si seguimos hacia el Oeste, visitar el Jardín botánico de Hamilton y de paso hacer las Waitomo Caves, que es donde con una barquita, cruzas en la penumbra una cueva donde ver las famosas luciérnagas luminiscentes. También diré que venir sólo a hacer esto, es un error. La zona está llena de lugares que visitar y los deportes de aventura están a doquier, pudiendo encontrar otros circuitos menos explotados donde divisar estos curiosos insectos y dedicarle más tiempo y no sólo esa “turistada” nos dejará con mejor sabor de boca** Si como en mi caso no podéis por cualquier motivo visitarlo, durante el viaje tendréis oportunidad de ver las luciérnagas en muchos lugares y sin pagar. De hecho, hasta en algunos campings tienen caminos que por la noche se pueden recorrer y ver si no hay luna llena.
5- LAGO TAUPO – PARQUE NACIONAL TONGARIRO
Hecha la noche en un fabuloso camping en plena naturaleza apenas situado a diez minutos del Lago Taupo, fuimos directos a Huka Falls, situadas apenas a 18 minutos del mismo centro de la ciudad. Esta visita no nos llevará más de media hora si queremos deleitarnos con la fuerza del agua y recorrer el pequeño sendero que bordea esta garganta donde la corriente parece estar muy enfadada, provocando unos endiablados rápidos que acaban con toda su furia en una pequeña y bonita cascada.
Una vez realizada la visita a Huka Falls y debido a la proximidad (5 minutos), pusimos rumbo al paseo geotermal de Craters of the Moon. Un paseo tranquilo por un entorno áspero y seco que no nos llevará más de una hora en recorrerlo.
Ahora tocaba ver las aguas del Lago Taupo, donde debido a que teníamos que comprar para aprovisionarnos no le dedicamos lo suficiente para conocerlo a pie, sino que apenas estuvimos caminando durante media hora por sus orillas en un precioso paseo peatonal.
De allí y después de visitar el curioso McDonals que hay (detallado abajo), pusimos rumbo al Parque Nacional de Tongariro. Aquí si que hicimos una improvisación total de ruta y salimos de todos los esquemas, rodeando el Lago Taupo por el Este, siguiendo la carretera 1 y parando en varias playas. Lo lógico hubiera sido desviarse por la carretera 47 hasta llegar a Tongariro, pero si seguimos la carretera 1 dirección Sur hasta Waiouru y tomamos la carretera 49, recorreremos la preciosa Desert Road. No os defraudará y desde el Lago Taupo tardaremos unas dos horas y media sin paradas, que pueden llegar a convertirse en cuatro perfectamente. Nosotros llegamos de noche e hicimos acampada muy cerca de la entrada al Parque Nacional.
Hicimos noche en Discovery Lodge Tongariro
Sugerimos:
**Dedicarle más tiempo al Lago Taupo, ya que tiene un precioso paseo por el que descubrir escondidos rincones alejados de la ciudad**
6- PARQUE NACIONAL DE TONGARIRO
Necesitamos un día para hacer esta fabulosa excursión, pero claro, hay que llegar, hacer noche, y después de la gran excursión, otra noche para descansar, con lo que nos llevará un total de dos noches. Atentos al clima, porque es un lugar muy volátil y en las cumbres durante la caminata, sino vamos preparados, sufriremos e incluso debemos estudiar seriamente abandonar.
Os lo detallo en los 10 imprescindibles de Nueva Zelanda consejos, para que sepáis qué errores no debéis cometer y poder afrontar con éxito uno de los obligatorios de todo el país.
Hicimos noche en Discovery Lodge Tongariro.
Los diez imprescindibles de Nueva Zelanda (próximamente)
7- P.N. DE TONGARIRO – FORGOTTEN WORLD HIGHWAY – STRATFORD
Descansados del más famoso “trekking” del país y hacer de nuevo noche en el mismo lugar, decidimos conocer un poco más la zona yendo a las Tawhai Falls, conocidas como Gollum Falls y es donde se rodó cuando este personaje encuentra el anillo en la película de Peter Jackson: El señor de los anillos.
Con un empujón decidimos con más dudas que optimismo, encarar ruta desde Tongariro a la población de Taumarunui, para tomar la entrada o salida depende de donde se venga y hacer la famosa, aunque desconocida Forgotten World Highway.
Debemos ser conscientes aquí de saber dónde nos metemos y como describo en un artículo de las mejores carreteras de Nueva Zelanda, hay que andar con mucho cuidado. Es estrecha, los camiones van a lo suyo y si vamos en autocaravana, hay que cruzar el famoso túnel del hobbit, que verlo da hasta miedo, dando la falsa sensación de que no pasaremos. Yo, llevando una autocaravana de 7,5 metros de largo, pasé, lento, pero pasé. Primero paré y a los dos segundos dije: paso de sobras.
Llegar a Stratford que es donde acaba, es una victoria, y sí, doy fe, que esta carretera está olvidada, pero completamente asfaltada de principio a fin. Qué ver y que hacer durante la ruta, os lo expongo en el artículo:
Las mejores carreteras de Nueva Zelanda (próximamente)
Hicimos noche en Stratford en Stradford Motel and Holiday Park
Sugerimos:
**Si no estás seguro de meterte en la Carretera Olvidada del mundo, no la hagas. Si te decides, haz el pueblo fantasma que hay a media ruta. Se me coló y me percaté demasiado tarde. Su nombre es Tangarakau y es lo único que me perdí. Si llueve, olvidaros de hacerla**
8- STRADFORD – MONTE TARANAKI
Durmiendo en Stradford, pusimos rumbo al Monte Taranaki. No sé qué motivo lleva a dejarlo apartado en los itinerarios de muchos viajeros. Es de una belleza incomparable y sus dimensiones realmente considerables. Yo decidí ir el centro de visitantes por la Egmont Road hasta Te Papa-Kura-Taranaki. Ojo que hay que decidir qué hacer y cuánto abarcar. El parque nacional Taranaki es enorme y diferentes centros de visitantes abarcan decenas de caminos desde distintos puntos de partida. Podemos decir que, para no coronar, pero sí para ver en detalle el pico, esta opción es muy recomendable.
Una vez realizado el Monte Taranaki decidí visitar el Lake Mangamahoe y acabé mi jornada en la Costa rodeando el precioso Monte e hicimos noche en un camping pegado al famoso Faro Egmont. Precioso lugar con vistas al Taranaki y una buena base para recorrer en la siguiente jornada la costa Oeste de Nueva Zelanda Norte.
Hicimos noche en Campamento de playa de Kaupokonui (abajo en la foto)
Sugerimos
**No desestimar al Monte Taranaki. Si os gustan los buenos trekkings, un día no os hará nada. Hay muchos caminos que recorrer desde distintas entradas. Conseguir la famosa portada de la anterior Lonely Planet es cuestión de investigar dónde anda.
9- MONTE TARANAKI – COSTA OESTE – WELLINGTON
Ir a Wellington con prisas no es buena idea y es por eso que reservé ese día para bajar de Norte a Sur por la desconocida Costa Oeste. El camino que discurre por la carretera 3, está plagado de paradas que dan lugar a mezclas entre enormes y casi infinitas playas hasta acantilados que parecen cortados a cuchillo por el agresivo y cruel Mar de Tasmania. Si queremos estirar nuestra ruta, podremos parar en pequeños pueblos pesqueros cercanos donde darse una vuelta y ver la vida neozelandesa es toda una curiosidad.
Nuestra llegada a Wellington no fue con prisas y debido a eso y a un viento que hacía estremecer todo el habitáculo del vehículo, poco pude ver. Tan solo atravesé la ciudad para aparcar la autocaravana y pasar a la Isla Sur al día siguiente. La idea de ir a tomarme una pinta se fue esfumando como el polvo que se llevaba tan descomunal vendaval.
Hicimos noche en parking público para autocaravanas self-contained en la capital
Sugerimos:
**No llegar demasiado tarde al único aparcamiento en la capital para las autocaravanas gratuito. Pese a no tener nada de especial, queda relativamente cerca del ferry y tiene baños. A partir de las 18 h, puede ser complicado aparcar. Debido a que fui en agosto, llegué más tarde y había sitio de sobra**
5- ISLA SUR
La deseada por todo viajero, la isla misteriosa y más alejada de nuestro hogar. Si bien es cierto que la Isla Norte como comenté antes, es merecedora de un viaje incluso independiente, la Isla Sur eleva su nivel no solo en belleza, sino en sensaciones, sintiendo por cada poro de tu piel, que llegar al fin del mundo se hace latente cuando un acantilado se rompe bajo el furioso Mar de Tasmania, cobijándose en un horizonte infinito. Además, tenemos uno de los puntos estrella, que no podemos perdernos: Milford Sound por poner una, pero las cinco estrellas no sólo se las pueden llevar los fiordos, sino que las carreteras que te llevan de un lugar a otro hacen que día a día vayas sorprendiéndote, preguntándote si este país no te pone límites. Una sensación parecida tuve en Islandia cuando viajé por los desconocidos fiordos del Oeste. Aquí reviré y busqué esa sensación en cada rincón donde por simple curiosidad iba. De ahí los casi cinco mil kilómetros que acabé exigiendo a mi vehículo.
1- WELLINGTON – PICTON – CHARLOTTE DRIVE – HAVELOCK – MURCHISON
Una jornada intensa llena de carreteras escénicas, pero si el ferry lo cogemos a las 7 de la mañana, el viaje ya nos dejará a las 9:30. Las dos horas de viaje son espectaculares y entrar por la Isla Sur es todo un espectáculo.
Empezamos llegando a Picton, un pueblecito realmente pequeño, pero puerta de entrada a la Isla Sur y realmente no merece la pena parar.
Nosotros hicimos la famosa y revirada carretera Charlotte Drive, que resulta ser peligrosa, pero que se compensa con paradas y caminatas breves bien indicadas para acceder a preciosos miradores.
Una vez salimos de la famosa carretera, lo que hicimos fue ir a Havelock por inercia ya que la Charlotte finaliza allí y también para saber qué fiebre les ha dado a los neozelandeses con sus mejillones gigantes verdes y probarlos en pleno puerto. No os perdéis mucho, pero Havelock resultó ser encantador, tentándome incluso a pasar una noche allí y descansar de tanto asfalto.
Cansado pero decidido, decidí abrir ruta para que la Costa Oeste me quedara más cerca al día siguiente, evitando pese a mis deseos visitar Nelson. Decidí tomar la ruta vinícola, yendo por la carretera 63, descubriendo de nuevo unos paisajes diferentes llenos de viñedos con salidas esporádicas a descubrir algún punto indicado en el mapa evocando en cada kilómetro misterio y belleza.
Murchison sólo se trataba de un pueblo para pernoctar y abastecernos para días venideros intensos.
Hicimos noche en Murchison Riverside Holiday Park
Sugerimos
**Visitar si el tiempo nos lo permite, el Parque Nacional de Abel Tazman. Un error que cometí y del cual me arrepiento, aunque si he de ser sincero, debido a ciertos incidentes con mi vehículo, puede que hubiera dejado involuntariamente en el tintero otros destinos debido a la falta de tiempo. Hay que dedicarle un mínimo de dos jornadas entre llegar, estar y volver a calzarnos para encarar ruta de nuevo**
2- COSTA OESTE SUR NZ – DESDE CAPEFOULWIND HASTA GREYMOUTH
Buena madrugada para poner rumbo de nuevo a lo desconocido, pero esta vez con mucha intención, sin apenas improvisaciones, aunque en Nueva Zelanda eso sea un mito, donde en cualquier salida, un cartel en medio de la nada te invita a conocer algo nuevo.
Seguimos en la ruta 6, hasta desviarnos a WestPort donde visitamos Cape Foulwind Lighhouse. Caminos bien indicados para hacer senderismo, nos darán panorámicas inolvidables, con acantilados cayendo a plomo en un acerado mar cabreado. Es un lugar perfecto para empezar una ruta completa para conocer los secretos que guarda la Costa Oeste de Nueva Zelanda Sur.
El siguiente punto muy cercano es la colonia de lobos marinos, llamada Cape Foulewind Seal Colony. Como viene siendo costumbre, con caminos perfectamente transitables donde ver a los lobos marinos, resulta no ser una especulación, sino una garantía. Si a esto le añadimos el salvaje entorno, acaba siendo una parada obligatoria.
Seguimos camino y volvimos a coger la carretera 6 que es la que va pegada a la costa. Aquí iremos descubriendo paso a paso, desvíos donde aparcar y caminar un poco para ir eligiendo cuál va a ser la playa del día, porque las hay a docenas. Lo impresionante y magnético, es la soledad en las que se encuentran. No hay masificaciones, sólo playa, restos que la crueldad de la naturaleza ha ido esparciendo como árboles traídos por la marea y lobos marinos. Como ejemplo tenemos a Punakaiki Beach, Motukiekie Beach y la guinda del pastel, las famosas Pancake Rocks.

Las Pancake Rocks, pese a una primera impresión de turismo en masa, debido a los restaurantes, tiendas en el propio parking, podemos aseguraros, que un paseo por sus caminos será recordado como una jornada inolvidable. La erosión ha hecho de estos acantilados, curiosas formas en capas, dándole una apariencia parecida a un buen plato cargado de pancakes.
Hicimos noche en Haast Lodge and Motor Park
Sugerimos:
**Hacer una escala lógica en Greymouth para continuar al día siguiente y poder hacer los glaciares con la calma que merecen **
3- GREYMOUTH – HOKITIKA GORGE – FRANZ JOSEF GLACIAR
Tocaba hincarle el diente a los glaciares más conocidos o al menos más accesibles de Nueva Zelanda y después de la jornada anterior donde los parajes que andaban rodeando el vasto océano quedarían atrás, daríamos un salto al verde intenso con cumbres nevadas.
Si bien tanto el Franz Josef Glaciar como el Fox Glaciar son criticados a menudo en las redes, he de decir que nos viene de paso y sí, es cierto, la lengua de hielo en uno ha desaparecido y en el otro apenas puede apreciarse en la lejanía, pero nadie va a negarme que sobre todo en el Josef, el paisaje lo deja a uno boquiabierto.
El día como de costumbre empezó con un buen madrugón y de camino al Glaciar Franz Josef, pasamos por Hokitika Gorge, donde pudimos disfrutar de un precioso lago de aguas turquesas.
Ahora tocaba llegar al criticado Fanz Josef Glaciar. Todo estaba muy bien organizado, aparcamiento gratuito por todos los sitios y varios caminos para hacer. El más largo que te acerca un poco a la lengua (desaparecida), cortado por derrumbamiento nos hizo tomar otras rutas, que resultaron ser espectaculares y nada duras con varias bifurcaciones donde cada una de ellas te daba a un punto de mira distinto. Me encantó. Imaginaros con su antiguo río de hielo cómo debería ser este lugar.
Me llevé una bonita impresión porque esperaba no encontrar nada en sintonía conmigo y a final acabé bailando al son de Franz Josef. Porque a fin de cuentas no se trata de ver si hay o no hay hielo, sino disfrutar de la incuestionable belleza del lugar en el que está situado. Lo recomiendo sin reparos.
Tocaba retirarse y no daba tiempo a hacer el Fox Glaciar. Debería dormir, pero no sin antes verlo desde un punto estratégico, aunque desde la lejanía de una carretera. Con esto me aseguraba de ver hielo por si al día siguiente el tiempo me querría hacer una mala jugarreta (que fue lo que hizo) y me fui al Fox Glaciar Viewing point, y de allí caminar pegado a la orilla del río y caminar. Mañana sería otro día y podría verlo o no verlo, pero el intento seguiría en mi cabeza por muy mal tiempo que me dijeran todas las alarmas de mi móvil.
Hicimos noche en el Hel Porter Lodge .
Sugerimos:
**Si os viene de paso, no dejéis pasar la oportunidad de investigar la zona. Hay caminos preciosos, puentes colgantes y la naturaleza, pese a recordarnos que el calentamiento está haciendo desaparecer a los glaciares, también será justa, regalándonos paisajes realmente asombrosos.**
**Un vuelo en helicóptero con aterrizaje en pleno glaciar es una opción inolvidable, por apenas 200€. En internet es muy fácil encontrar decenas de agencias, pero si no lo veis claro y vais con tiempo, durante el camino entra ambos glaciares, veréis docenas de agencias que se dedican a ello. Todo es cuestión de mirar el clima que hará al día siguiente y decidirse. Las anulaciones por mal tiempo son reembolsables en su totalidad.
4- FOX GLACIAR – COSTA OESTE (ISLA SUR) HASTA JACKON BAY
Hecho un glaciar, tocaba visitar el otro. Más famoso que el Franz Josef, Fox Glaciar, tiene la particularidad de que su lengua de hielo es visible, pero no hay que hacerse ilusiones, está alejada y los caminos de una jornada pueden ser varios y no llegaremos nunca a la base.
De hecho, me sorprendió como la preparación de este glaciar estaba menos preparada para recibir vehículos y los senderos, pese a tener unas cuatro alternativas, eran menos que en su vecino Franz Josef.
Ese día no tuvimos suerte con el clima, creo que fue la peor mañana de lluvia que tuvimos en todo el viaje, pero, aun así, hay un sendero (el más largo) que te lleva a los dos famosos miradores del glaciar. En medio encontraremos un sendero que nos desvía de la ruta principal para internarnos en el bosque húmedo. Recomiendo hacerlo. Es espectacular. Las nubes acecharon y rompieron con fuerza durante toda nuestra caminata, pero tuvimos siendo optimistas la oportunidad de divisar el glaciar a lo lejos cuando una benévola nube decidió elevarse un poco para mostrárnoslo.
Una vez realizada la excursión tocaba volante y seguir nuestro recorrido por la Costa Oeste. Nueva Zelanda no da tregua, y sabes que cualquier revirada curva puede contener paisajes de ensueño.
Salimos por la carretera 6 y la seguiríamos el resto de la jornada. Durante el camino, las paradas son de obligación y no hace falta marcarse un mapa detallado, sino que los carteles bien indicados, invitan a aparcar, caminar y disfrutar, pero os pondré lo que yo vi y realmente mereció la pena. Recordemos que esa mañana llovía como nunca, pero como aquí todo es cuestión de fe, el camino lo hicimos con Sol y lluvia, alternándose como si la armonía entre ellos fuese totalmente nata.
Fuimos a la salvaje Bruce Bay, paramos a comer algo en el bonito Lago Paringa y lejos de querer parar y descansar en Haast, decidí ir por la solitaria y bonita carretera Haast-Jackson Bay Road, a ver la bonita bahía de Jackson. No es sólo llegar a este lejano pequeño pueblo pesquero, es la magia de sus paradas en solitarias e importantes playas, protagonistas de guías como Lonely Planet. Además, si queremos degustar un buen marisco, hay un restaurante frente al pequeño puerto pesquero que lo sirve delicioso. Eso sí, hay que ir bien pronto, sino como en mi caso, lo encontraréis cerrado.
Recomiendo ir parando en esta peculiar y bella carretera para descubrir secretos bien guardados pero muy accesibles.
Sugerimos:
**El Franz Josef hacerlo en helicóptero, pero cambiamos la perspectiva y añadamos en Monte Cook en la misma excursión. Acceder por carretera a la montaña más alta de Nueva Zelanda no es posible desde aquí por carretera, pero sí por aire. Las agencias lo venden como un combinado perfecto para poder sobrevolar tanto el Fox Glaciar como el Monte Cook. El precio oscila sobre los 250€**
5- CARRETERA DE HAAST A WANAKA
Nos tocó dejar la asombrosa ruta de la Costa Oeste y los famosos glaciares. Ante nosotros se abría el viaje como nunca. Ya veíamos con una precoz nostalgia los días que ya llevábamos, grabando inmejorables impresiones de paisajes devastadores donde la naturaleza uno la siente palpitando con energía y un descaro inigualable.
Pero claro, ¿Quién me iba a decir que el trayecto de esta jornada sería uno de los más bonitos de todo el viaje? ¿Es que nadie habla de Haast o del camino que hay que recorrer hasta Wanaka con decenas de paradas donde ir descubriendo lugares casi a pie de carretera?
El día, cómo no, empezó con un buen madrugón después de una noche lluviosa, y es que dormir en caravana es muy placentero, pero las gotas golpean con dureza en la carrocería, creyendo falsamente que llueve más de lo que en realidad está cayendo.
No pasa nada, sabía que habría de todo en el camino a lo que meteorológicamente se refiere. Me recordaba a Costa Rica, donde en 15 minutos caía un aguacero para dar paso a un Sol cegador.
Así que sin más preámbulos puse manos al volante y salí a la carretera a buscar mi rincón del día y vaya si lo encontré o, mejor dicho, los encontré porque fue uno de los mejores trayectos de todo el viaje (aunque no el mejor). De hecho, lo incluyo en mi artículo de los mejores viajes por carretera de Nueva Zelanda.
Salimos de Haast por la carretera 6. De hecho, todo el viaje hasta Wanaka no abandona dicha carretera.
Durante el trayecto, veremos infinidad de lugares donde aparcar con un cartel diciéndote que hay algo que ver. El principio de esta ruta va paralela al río Haast y las caminatas a veces son de 10 minutos o 1 hora. Así que apurad el tiempo en esta jornada porque merece bien la pena.
La primera parada fue Roaring Billy Falls. Un placentero paseo por el lecho del río hasta llegar al otro extremo donde unas cascadas nos recibirán. Si seguimos, podemos hacer varias paradas como en Thunder Creek, Haast Pass, Haast Pass Lookout por poner algunos ejemplos. Las que os he puesto, yo las hice.
Aquí haremos un alto, porque el siguiente punto es muy turístico, pero hay que parar en las preciosas Blue Pools. El camino se hace en apenas una hora, pero el lugar da a un cruce de ríos Blue River y Makarora River, bien bonito, creando en un rincón unas preciosas piscinas naturales de azul turquesa. Hay un puente que las cruza y después bajarse hasta la orilla de ambos ríos es todo un clásico en esta ruta ya cerca de Wanaka. Deciros que, durante toda la jornada, estuve solo, sin nadie, pero llegar aquí, es topar con viajeros como tú de todos los rincones del mundo. El aparcamiento es grande y gratuito. Todo un descubrimiento.
Dejar las Blue Pools, nos pone en otra onda, ya que los días solitarios pasarían a ser parte del pasado hasta una semana después. Tengamos en cuenta que la zona más turística está empezando desde Wanaka hasta Milford Sound.
Si seguimos en la carretera 6, nos daremos de bruces con el bonito Lago Wanaka, para dejarlo y caer en el que considero uno de los lagos más bellos del país, el Lago Hawea. Preparaos, para hacer muchas paradas, porque está lleno de miradores, tanto en un lago como en el otro y la carretera pese a ser muy revirada, es uno de los tramos más bonitos del Sur de Nueva Zelanda y lo digo sin tapujos.
Una vez llegamos a Wanaka ciudad, darse una vuelta por la orilla es todo un clásico que hay que hacer sí o sí. Allí encontraremos el más famoso y fotografiado árbol de todo el país. Un sauce que resalta porque está literalmente en pleno lago y es accesible desde la playa. Preparaos para hacer cola. No hay mayor terror que llevar a un grupo de chinos delante, así que corred antes que se aposenten ellos, porque tendréis para largo.
Y con esta visita y un largo paseo por las orillas, terminamos una de las jornadas más increíbles de todo el viaje. Ahora tocaba descansar y recalcular la ruta, ya que durante el trayecto, tuve un percance con una rama en medio de la carretera y me quedé sin el tubo del depósito de aguas grises. Debía encontrar a un mecánico a las nueve de la noche para que a la mañana siguiente pudiera continuar mi viaje. Y lo encontré.
Hicimos y recomiendo dormir en Glendhu Bay. Es impresionante estar en silencio observando la preciosa bahía.
6- WANAKA – CADRONA HOTEL – ARROWTOWN – QUEENSTOWN
Después del incidente en mi vehículo y tener que repararlo, finalmente perdí toda una mañana para lo que llevaba planificado (ver en sugerimos), pero finalmente resultó una jornada muy aprovechada.
Una rama moribunda, bailando al ritmo del viento, decidió posarse bajo mi vehículo y arrancar el tubo de aguas grises. Algo grave que tenía que arreglar. No podría continuar el viaje si quería utilizar la cocina, el baño o la ducha.
Una vez resuelto el problema y abastecernos en la población de Cromwell, volvimos hacia Wanaka para hacer unas bonitas carreteras que nos llevarían al famoso Cadrona Hotel. Este Hotel es el más famoso del país debido a su historia durante la fiebre del oro en 1863. Evidentemente está reformado, pero el encanto lo lleva estampado. Su interior es prácticamente un museo y comer es muy factible para el bolsillo. Su carta de cervezas locales o famosos vinos neozelandeses ya son todo un aliciente. Además, cuenta con un precioso jardín donde comer y beber.
Para llegar al Cadrona Hotel, debemos salir de Wanaka por la bonita y estrecha carretera Crown Range, que nos encarará para ir al curioso pueblo de Arrowtown.
Arrowtown es un sencillo pueblo con un pasado minero y su arteria principal es la preciosa calle principal llamada Buckingham salpicada de edificios históricos. Pero este lugar es un secreto a voces donde podremos pasar un par de días. La vida nocturna pese a ser un pueblo pequeño es bien animada. Los restaurantes, posan frente al turismo con coqueteo y sin pretensiones. El asentamiento chino es fácilmente visitable y cercano. Además, hay muchas actividades que hacer si ahondamos un poco. En resumen, si por cualquier motivo os quedáis allí a reponer fuerzas, pienso que es un gran acierto. Para los más temerosos con las autocaravanas, tenéis un aparcamiento al lado del río casi en pleno centro.
Apenas sin tiempo y con el un Sol tímido dando paso a la noche, llegué a Queenstown entre una marea de coches y unos atascos infernales.
¿De verdad Queenstown iba a ser tan bestial como describían otros viajeros?
Hicimos y recomiendo hacer noche en Dirtaway Quenstown. Un lugar para las autocaravanas precioso. Hay que reservar en temporada alta. Yo no lo hice y no tuve problemas, pero se notaba por el movimiento, que estábamos en época de turismo de montaña.
Sugerimos:
**Hacer la dura caminata en ascensión a uno de los puntos más bellos y emblemáticos de toda la provincia. Es el famoso Roys Peak Track. Por favor, hacedme caso, que debido al incidente no pude hacerlo y todavía me escuece. Eso sí, preparaos bien, ya que todo el camino es subida pronunciada y madrugad que el aparcamiento no destaca por sus dimensiones. La recompensa, es contemplar una de las estampas más típicas del país desde el pico, podremos divisar todo el encantador entorno que viene acompañado de las impresionantes vistas del Lago Wanaka.
7- QUEENSTOWN – GLENORCHY – TE ANAU
La ciudad de Queenstown poco puede ofrecer si la miramos objetivamente habiendo viajado ya por la mitad del país, pero atentos que guarda lugares bien chulos que visitar y si me apuras, diría que necesarios para darle otro aire al viaje, después de haber estado tantos días en lugares tan solitarios.
Pero antes de conocer la capital de los deportes de riesgo, nosotros decidimos primero visitar la pequeña población de Glenorchy. La carretera Glenorchy-Queenstown Road, está plagada de paradas. Así que tuvimos que calcular el día previo para que nos diera tiempo a todo.
Por poner lugares, os diré que saldrán a plena carretera mientras conducimos, y las vistas al Lago Wakatipu, el río Dart están aseguradas, no condicionando una jornada a la visita de Glenorchy. Es más, si seguimos tirando al norte, acabaremos por recorrer solitarias carreteras hasta llegar a Isengard Lookout, lugar elegido para los ejércitos de Mordor en la trilogía cinematográfica del Señor de los Anillos. Pero insisto, disfrutad mientras conducís y todo sin prisas.
Glenorchy, es un pueblo situado a 45 kilómetros de Queenstown, muy conocido y por cuestiones de pura casualidad fui ya que no entraba en mi itinerario. Me animé a hacerlo porque pese al peligro que conlleva hacer dicha carretera, las vistas estaban garantizadas. La localidad presume de haber acogido el rodaje de muchísimas películas y el entorno entre picos nevados y el precioso lago, pone un broche a su casa rojiza, una emblemática construcción del siglo XIX dedicada al almacenaje. Además es de las más fotografiadas de toda la isla sur.
Volvimos a Queenstown y allí en el único parking público (de pago), para autocaravanas, pudimos recorrer a pie las calles de la más conocida ciudad del sur.
He de deciros que me quedé gratamente sorprendido. En un principio la detesté a mi llegada, pero ahora entre sus bonitas calles comerciales, se mezclaba ese aire de ciudad de aventura, con restaurantes, bares y un precioso muelle que daba de frente con el lago Wakatipu. Hay que caminarla, no mucho, porque a fin de cuentas son tres calles.
Ahora tocaba poner la directa a Te Anau, donde hacer base e intentar ir a Milford Sound y el camino de 217 kilómetros, es realmente como viene siendo habitual toda una aventura paisajística. Puede que nos lleve unas cuatro horas hacerlo, así que no os queda otra que calcular, pero lo descrito arriba, me dio tiempo a hacerlo todo en invierno austral y llegué cuando el Sol se estaba poniendo.
Hicimos noche en Te Anau en Tasman Holiday Parks.
Sugerimos:
**Comerse una buena hamburguesa en Fergburger, consideradas como una de las mejores del mundo. Son enormes y el precio muy razonable. No os asustéis por la cola, sirven rápido, pero nos tocará seguramente comer de pie. Yo lo hice sentado por pura suerte. ¿La mejor del mundo? Eso es mucho decir … **
Sabías que Queenstown es la ciudad que inventó el puénting. Para los más atrevidos, podrán incluso volar desde el mismo puente que se hizo el primer salto de la historia.
**Para los aficionados a la nieve. La estación es visible desde la ciudad. Nueva Zelanda presume como Alaska de tener la nieve más seca del planeta, por lo que para los esquiadores es todo un hito poder bajar por sus pistas.**
8- TE ANAU – INTENTO MILFORD SOUND – CARRETERA PANORÁMICA A INVERCAGILL – BUFF Y CATLINS
Un punto de inflexión se tendió sobre nosotros como una mano invisible. Habíamos recorrido cientos de kilómetros para llegar al lugar más deseado de todo el país: Milford Sound. Aquí no pudimos llegar más lejos. La nieve bloqueó la carretera y nada parecía solucionarlo. Solamente cabía esperar la apertura. Pero ¿Hasta cuándo? Nadie es capaz de decirte si una avalancha en plena carretera la quitarán en un día o en cinco. Frente a nosotros se abría un dilema como una brecha, haciendo daño dejar ese lugar sin explorar.
Tocaba tomar decisiones rápidas y finalmente me fui con la intención de volver al cabo de dos días y probar de nuevo. No me iría del país sin ver Milford Sound.
El plan surgió por la noche, cuando estábamos seguros que no abrirían camino, decidiéndome por hacer la Costa Sur de Nueva Zelanda, pero con paradas y carreteras inexploradas.
Una vez despiertos, puse la directa y decidí llegar a la Costa desde Te Anau por la ruta 95 hasta Manapouri. Desde allí, hay que coger la Weir Road y llegamos a la poco conocida Southern Scenic Route.
Esta carretera que nos abre camino hacia el Sur desde Te anau, es solitaria, no hay vehículos e iremos disfrutando de sus montañas, con sus vacas y ovejas, pastando en infinitos prados verdes inclinados. Es todo un viaje por carretera y le daremos otra vuelta de rosca a nuestra aventura por descubrir qué carretera es la más bonita de todo el país. Indudablemente la Southern Scenic Route la meto directamente en el top 5 de mi artículo: Las mejores rutas por carretera de Nueva Zelanda.

Una vez en el Sur, no pasarse por la gran ciudad de Invercargill no es un pecado, porque después de estar a solas con la naturaleza, el bofetón es a mano abierta y la ciudad no presenta puntos de interés, salvo uno, que por cabezonería decidí hacer por recomendación de Lonely Planet y no hablo de una playa o un museo, sino de una ferretería llamada E. Hayes and Sons. No os cortéis y entrad. Es una enorme ferretería con decenas de motocicletas y coches de coleccionista, ahí plantados a medida que recorremos la tienda. Es una curiosidad, aunque está complicado, mejor dicho, prohibido aparcar en sus instalaciones autocaravanas, tuve que dejarla con los cuatro intermitentes y jugármela.
Después de la feota ciudad, decidimos seguir más al sur y visitar Bluff, donde aparte de tener unos preciosos miradores, las ostras se comen a raudales. Ya iréis viendo restaurantes donde dar rienda suelta a vuestro estómago.
El clima iba endureciendo el camino, pero los Catlins estaban cerca y seguir la carretera por la costa e ir parando es la gracia de esta ruta, como el punto más al Sur de toda la isla.
También podemos parar en Curio Bay, en las playas cercanas a Otara, Tokanui y llegar al famoso The Southern Most Point mencionado anteriormente y si tenemos suerte poder caminar en Cathedral Caves, que yo no pude entrar, pero sí verlas desde la lejanía en uno de los tantos puntos panorámicos que ofrecen los Catlins. Toda una sorpresa.
No me daba tiempo acabarlo toda esa jornada. Así que decidí parar.
Hicimos noche en Whistling Frog Holiday Park. Todo un acierto y encima bar abierto, pero no os lo perdáis, estábamos solos en todo el camping … a eso le llamo desconectar de todo.
Sugerimos:
**Si hacemos noche donde os indico arriba, debéis visitar las McLean Falls. Todo un descubrimiento por un camino apenas situado a 30 minutos caminando desde su aparcamiento. No hay absolutamente nadie en el camino.**
9- CATLINS – TE ANAU
Hoy tocaba poner rumbo de nuevo a Te Anau, pero no sin antes acabar de ver los Catlins, empezando por Tahakopa River Bay, hacer una parada en las bonitas Purakaunui Falls y poner la directa hacia Nuegget Rocks, resultando ser este último punto el más conocido y fotografiado de la zona Sur.
No es que el día diera para más y los puntos que os he puesto son algunos de los que paré, pero vuestro instinto os irá parando en lugares mágicos donde el océano es el protagonista principal en esta ruta sureña.
Tocaba volver a Te Anau, precisamente no cerca de donde estábamos. Parecía que seguía cerrada la carretera, pero yo insistí y volví a Te Anau.
Hicimos noche en Te Anau Lakeview Holiday Park.
10- TE ANAU – MILFORD SOUND
Por fin estaba abierta la Carretera que nos llevaría a Milford Sound.
Abrochaos los cinturones, dejad vacía vuestra mente para dejar todo el espacio a absorber la belleza que desprende este camino a cada tramo. Son 118 kilómetros que en dos horas sin parar se harían, pero claro, quién no va a parar cuando van saliendo entre los árboles paisajes imborrables, imperturbables con el paso de los años, montañas empolvadas de nieve virgen. Puede que el viaje nos dure unas cuatro horas y tengamos en cuenta que, al volver, como si tropezásemos de nuevo en la misma piedra, iremos parando de nuevo porque en muchos lugares, el camino de ida parece uno y el de vuelta otro.

Una vez superado el famoso túnel de único sentido, iremos bajando por una vertiginosa carretera, donde apartar la vista es fácil, la grandeza se queda pequeña en palabras. Los paisajes se abren, se estiran y realmente piensas que has llegado a un objetivo casi fundamental, olvidándote erróneamente de todo lo recorrido.
Llegar a Milford Sound, es simplemente un contraste con el camino que nos ha llevado hasta los muelles donde los ferris te llevan a indagar por mar sus fauces. Todo parece muy sofisticado en contraste con la magia del lugar. El parking es de pago, y no barato. Yo pagué unos 20€ por estar de 11 a 17 h y que me diera tiempo a explorar la zona. Elegir vuestra compañía que os lleve por el mar es cuestión de gustos. Yo lo hice con la que tenía una de las embarcaciones más pequeñas. Todo un acierto ya que el resto estaba plagado de turistas chinos. El viaje el barco hay que hacerlo y te lleva por los fiordos hasta mar abierto, acercándose a todas las cascadas que emanan sus cumbres, como si estuvieran los fiordos desangrándose por el deshielo.
Supongo que, si habéis puesto la vista en este lugar, la fotografía más famosa es la última cascada. Tranquilos, la veréis y literalmente la sentiréis.
Una vez realizada la excursión hay un par de senderos muy bonitos que hacer y donde ver los fiordos desde tierra. Lo recomiendo y es totalmente plano y fácil. Llegar a la orilla es fácil dependiendo de la marea.
Hacer noche allí o no, es cuestión de pensárselo dos veces. Si estuvo la carretera cerrada cinco días antes de llegar yo, ¿Qué hubiera pasado si me pilla en Milford Sound? Pues que habría estado anclado sin poder moverme. Hay que salir de la zona y pasar noche en uno de sus numerosos campings DOC, los cuales nos ofrecen tranquilidad, unas vistas impresionantes y la garantía que al día siguiente seguiremos ruta.
Hicimos noche en un camping DOC. Maravilloso.
Sugerimos:
**Reservar con antelación si queremos dormir en el único camping que hay el Milford Sound. Yo no lo hice porque no sabía si llegaría. Otra opción es parar en ruta en sus acampadas DOC, que están en lugares maravillosos.**
11- MILFORD SOUND – LAKE PUKAKI – MONTE COOK
Sin dudarlo y lo digo en voz alta, este largo trayecto por carretera es el más bonito de todo el país. Y es que en una jornada atravesaremos a la inversa muchas carreteras que hemos ido haciendo, pero a la inversa, para iniciar el tramo en la carretera 6 y en Crowell iniciar la carretera 8 en el bonito Lago Pukaki, para acabar el final del tramo en la 80 donde estaremos a las faldas de la montaña más alta y famosa del país.
Es un viaje largo, de 420 kilómetros, que requieren una jornada completa y que dura del tirón unas 6 horas. Por eso, recomiendo salir muy temprano, porque las paradas serán muy numerosas, con puntos imprescindibles donde parar y hacer fotografías, con pasos de montaña asombrosos donde el paisaje cambia continuamente de ser frondoso a ser desértico.
En resumen. Hay que aprovechar esta ruta y no ponerse objetivos. No hacerlo con prisas porque sinceramente es el mejor tramo que he realizado en casi un mes.
Hicimos noche en Glentanner Holiday Park, a pocos kilómetros del Monte Cook.
Sugerimos:
**Ver el Lago Pukaki al atardecer. Se convierte en una masa de agua oscura. Una de las visiones más impactantes del país.**
12- MONTE COOK – LAKE TEKAPO – GERALDINE
Poneros calzado cómodo, porque la jornada de hoy nos dio muchos regalos, eso sí, caminando lo suyo y apretando tanto el calendario que apenas llegué con fuerzas a final de la jornada.
Para visitar el Monte Cook o, mejor dicho, sus alrededores, hay una famosa caminata que sale del White Horse Hill Campground, donde podremos también hacer noche en autocaravana.
El famoso camino es el Hooker Valley Track, que consiste en una larga caminata que atraviesa tres puentes. Es un imprescindible de la zona y está muy bien indicado. Caminarlo es sencillo y muy plano. Sin paradas en tres horas ida y vuelta lo tendremos hecho.
Después debemos dirigirnos al otro sendero llamado Hooker Hut hasta llegar al Mueller Lake y Hooker Lake. Se puede hacer en apenas una hora y media a ritmo pausado.
Ahora debíamos coger la autocaravana y dirigirnos al Tasman Lake, donde la subida nos dará una de las mejores vistas de la zona, donde a lo lejos podremos divisar el glaciar y su lago con témpanos inmaculados de hielo flotando a la deriva. El paisaje es sobrecogedor y si caminamos un poco podremos acercarnos a la orilla. Otra opción muy recomendable y que yo hice, fue ir caminando por la cresta de la montaña. Puede parecer peligroso porque nadie lo hace y me extrañó, resultando ser un acierto total.
Esta zona junto al Monte Cook, ha sido junto a Milford Sound lo mejor del viaje sin duda alguna.
El día acababa y sólo quedaba pendiente la visita al Lago Tekapo, pero debido a la dura jornada, decidimos acampar con vistas al lago Pukaki en una zona libre. El viento fue el protagonista de una noche terrorífica en uno de los paisajes más solitarios del país.
13- LAKE TEKAPO – GERALDINE
Después de tantos días, decidimos que esta jornada sería más relajada, pero no por eso menos interesante. Los viajes en carretera siempre acaban por darte una sorpresa en este fascinante país.
Después de hacer noche en una llanura con vistas al lago Pukaki, donde las autocaravanas eran mecidas por el viento austral, tocaba conocer este descomunal depósito de agua y que mejor manera que hacerlo, que comprar el famoso salmón de piscifactoría que venden en el emblemático establecimiento Mt Cook Alpine.
Siguiendo por la carretera 8, nos esperaba el pueblo de Tekapo, con acceso al lago. La iglesia del Buen Pastor es un reclamo para un turismo sorprendentemente en alza en esta ciudad, debido a los numerosos servicios que ofrecen. Perderse en sencillo y coger una carretera que vaya pegada al lago es cuestión de valentía y determinación. Nosotros decidimos coger la Lilybank road, ahondando en las vistas solitarias del lago llegando a Motuariki View Point que fue hasta donde mi sentido común dijo basta.
Una vez salimos de Tekapo, siguiendo por la 8, encontramos el lugar más curioso de toda la zona; el Burkes Pass, una zona que apenas es un cruce en la 8 pero que parece trasladarnos a Estados Unidos, a la famosa Ruta 66 con preciosas tiendas donde adquirir cualquier cosa para los fanáticos del mundo yanqui.
Nuestra última parada de la jornada fue el bonito pueblo de Geraldine, no sin antes hacer la carretera 79 que te lleva hasta allí y regalarnos fantásticos miradores de una zona totalmente distinta a los lagos apenas situados a dos horas.
Una vez en Geraldine, con el Sol aún palpable en el cielo, fuimos a conocerlo y convencernos que sí, que la jornada de hoy, ¿Cómo no?, había sido todo un éxito.
El recorrido en total desde el Lago Pukaki a Geraldine apenas se hace en dos horas, pero olvidaros de los tiempos y relojes. Como viene siendo habitual, cualquier desvío por intuición es una buena o mala idea, resultando ser siempre una aventura.
Hicimos noche en Geraldines Top 10 Holiday Park and Motel
Sugerimos:
**Comer Salmón en Mt Cook Alpine Salmon. Un famoso restaurante donde venden salmón crudo de piscifactoría. Está tremendo y muy bien de precio. Podéis encontrarlo en la misma carretera 8 en el lago Pukaki al Sur. **
**Disfrutar del pequeño pueblo de Geraldine. Parece sacado de una película de la américa profunda.**
14- RUTA ESCÉNICA POR LA 8 – COSTA ESTE – DUNEDIN
Debido a mi primer fallido intento de hacer Milford Sound, este recorrido debería haberlo realizado después de haber hecho la Costa Sur, pero decidí hacerlo ahora, como punto final Dunedin. El camino es largo, porque las paradas de interés son numerosas.
Si los Catlins fueron una delicia salvaje de la naturaleza, la carretera 1 que discurre con el océano a nuestra izquierda es todo un espectáculo. Si a esto le añadimos los desvíos que hice, puede que hablemos de una de las carreteras más bonitas del Sur de Nueva Zelanda. Sí. Lo sé. Lo he dicho en varios apartados, pero es cierto que el país cuenta con imprescindibles y éste viaje en vehículo es sorprendente.
Empezamos la jornada saliendo de Geraldine y tomando la 79 para acabar en la carretera 1, que sería nuestra referencia hasta el final de la jornada.
Una vez pasamos Hook, accedimos a la carretera 82, para volver por la 83. Un desvío que hice de pura casualidad y te ofrece otra perspectiva de la zona más rural y llena de pueblecitos encantadores.
Volvimos a la 1 y seguimos hasta la encantadora ciudad de Oamaru, donde poder acceder a la Oamaru Penguins, que es una colonia de pingüinos azules donde poder ver realmente a estos esquivas y simpáticas aves. Tuvimos que pagar entrada para apenas ver a una docena de pingüinos. Decepcionante, pero no por el lugar, sino porque hay que hacerlo cuando oscurece y el tiempo se nos echaba encima.
Seguimos por la 1 hasta las famosas Moeraki Boulders en una preciosa playa que exhibe estas redondas y fotografiadas rocas. Ojo con la marea, que sube y rápido. Por suerte pudimos llegar hasta ellas justos de tiempo.
Ahora atentos, porque debemos seguir camino sur y tomar la Lighthouse Road para ir a el Faro de Katiki. Una vez lleguemos allí, cojamos agua y caminemos hasta las playas de los leones marinos. El paisaje es digno de saborearlo en silencio, sintiendo como gota a gota las olas rompen en las rojizas y solitarias playas de este rinconcito mágico. Hay que estar atentos, porque hay muchos leones marinos y puede que nos crucemos con alguno sin darnos cuenta y recordemos que son animales salvajes, aunque simpáticos a nuestros ojos no son nada amigables.

Seguimos ruta hacia el Sur, llegando a dos puntos más. El mirador de Puketeraki y la bonita y solitaria playa de Warrington.
Por último, llegamos a Dunedin, y una visita furtiva por la noche nos dio una ligera impresión de que la ciudad difiere totalmente del resto de Nueva Zelanda.
Los edificios de universidades son colosales e históricos. No parece que esta ciudad de influencia escocesa nada tenga que ver con el país y por eso, resulta ser todo un reclamo para los neozelandeses.
Hicimos noche en Dunedin Holiday Park
Sugerimos:
**Hacer por la tarde la pingüinera que es donde hay más actividad una vez llegan del mar a tierra los pingüinos.**
**Si no os da tiempo lo anterior, dejad para el atardecer el Lighthouse Katiki. Los colores del paisaje avivan las rojizas playas y hacen que el verde sea de una intensidad casi imposible.**
15- DUNEDIN – CHRISTCHURCH
Tocaba recogerse y no lo digo en vano. Apenas un día me quedaba para devolver la autocaravana y debía recorrer 360 kilómetros y como bien sabemos en un vehículo grande y con el país en continuas obras, el tiempo para llegar y empezar a prepararlo todo para la entrega y volar a Auckland requería de un tiempo extra, por lo que toda la jornada la dediqué a llegar a Christchurch.
16- CHRISTCHURCH – AUCKLAND
Dejábamos el Sur en un vuelo desde Christchurch a Auckland, liberados de nuestro hogar con ruedas durante 24 días. Delante nuestro se abría como un abanico desconocido la más famosa ciudad del país y durante dos noches que nos alojamos allí, pudimos disfrutar de una urbe moderna, multicultural y con muchas cosas qué hacer.
Auckland, pese a que los viajeros deciden pasarla de largo sólo utilizándola como punto de entrada y recogida de vehículo, es para mi gusto personal, divertida, deliciosa gastronómicamente y bonita. Bien merece hacer noche y pasear por su gran avenida comercial, conocer su bonito puerto, subir al Sky Tower, degustar la comida tanto local como internacional y dejarnos llevar por esa calma que respira esta “falsa capital”.
Dormimos en el céntrico y lujoso Legacy Airedale Hotel.
6- LOS 10 IMPRESCINDIBLES
¿Cómo no? Separemos todo el itinerario detallado y pongamos los imprescindibles para mí de Nueva Zelanda detallados y en el orden que yo los hice. Esto os servirá de información Y el orden de cómo hacerlo.
Los 10 imprescindibles de Nueva Zelanda (próximamente)
7- FERRI ENTRE ISLAS
Tanto si vamos con autocaravana, en coche o sencillamente nos vamos moviendo con una agencia especializada, coger el ferri para pasar del Sur al Norte y viceversa es obligatorio. No acepto que me digáis que el avión es más rápido (que lo es), porque el recorrido que sale de Wellington a Picton (y viceversa), es uno de los más bellos que podemos hacer por mar. Nosotros primero hicimos el Norte y al pasar al Sur, cuando en medio de un mar enfurecido empezamos a divisar las lenguas de tierra rodeadas de aguas turquesas, ni el viento que se embraveció fue capaz de detenernos en cubierta para admirar este asombra travesía por el estrecho de Cook.
Para adquirir los billetes, hay que tener presente que debemos hacerlo con antelación, con la posibilidad de pagar un pequeño plus por si algo se tuerce y no llegamos el día que tenemos pasaje, poder asegurarnos plaza sin pagar de nuevo.
Dos compañías operan y da lo mismo que cojamos una u otra. Son diría que idénticas. Una es Interislander y la otra Bluebridge, que es la que yo contraté.
Comprar billetes en Bluebridge
Comprar billetes en Interislander
A tener en cuenta:
Cuando compremos el billete, nos pedirá las dimensiones del vehículo. Es importante poner de más y la cuota no variará en exceso. Yo sin saber las medidas puse 7,5 metros de longitud, que casualmente acabé acertando, aunque la medida de la yo alquilé era de 7 metros. Así nos aseguramos.
Hay que ir con antelación y llevar en el móvil o impreso el pasaje. Funciona como un peaje donde te lo recogerán y te dirán la fila a la que esperar. Es sencillo y está lleno de operarios para indicarte dónde aparcar. No hay que preocuparse por nada.
Dentro del transbordador hay restaurante con unos desayunos brutales a un precio muy razonable.
El viaje dura aproximadamente 3 horas y queda termínateme prohibido quedarse en la autocaravana. Se recomiendo cerrar las botellas de gas.
8- ENTENDER NUEVA ZELANDA
No es sencillo saber qué vas a encontrar allí. Una vez vas recorriendo la carretera, la mezcla extraña de granjas, ranchos y pueblos, nos dará la sensación de que estemos viajando por EE. UU. y sé de lo que hablo cuando me recorrí siete estados hace apenas cinco años. La influencia inglesa, escocesa y maorí, han dado lugar a un mestizaje muy variado.
El nivel de vida es alto, diría que donde lo he notado más ha sido en Coromandel, donde cada casa tiene su autocaravana y barco, como vi en EE. UU. en estados como California, Arizona y Utah.
Hasta los bares musicales parecen salidos de allí y teletransportados a la isla. Es una sensación extraña pero atractiva al mismo tiempo ya que no influye a la hora de ir a ver sus lugares alejados en plena naturaleza, porque aquí no te roza, te mece hasta acabar sucumbiendo a la belleza que desborda por cualquier rincón. Perderte, es descubrir una cafetería de los años 60 en un pueblo de granjeros donde sirven deliciosos pancakes.
9- COMER EN NUEVA ZELANDA
Mejillones verdes, Fish and chips y ostras por no hablar del marisco que abarca muchísimo más y debido a la amabilidad de la gente, quieren compartir contigo su presa diaria.
Para el resto, pues ir a comprar al super e ir improvisando. La carne es de muy buena calidad.
En las ciudades daremos con gastronomía internacional. En Auckland comí tanto comida coreana como japonesa, pero la variedad es abrumadora.
10- ¿QUÉ ISLA ELEGIR?
Abro debate y aquí dejo claro que estoy en disconformidad con la gente que menosprecia la Isla Norte dejando todo el viaje a la Isla Sur. Si tenemos 26 días hay que destinar unos 10 al norte y unos 16 al Sur. Si debemos elegir una porque no nos queda otra, yo personalmente elegiría la Isla Sur, pero no deja de ser un viaje incompleto y si podéis guardaros ese cartucho y guardar Nueva Zelanda para cuando dispongáis de más días, podréis maravillaros con ambas partes.
11- PRESUPUESTO TOTAL
Hablemos claro. Nueva Zelanda es caro. No hay fórmulas para disfrutar el país ahorrando enormes cantidades de dinero, pero sí existen aspectos muy claros donde poder reducir el precio a uno 30% del presupuesto normal si seguís estos consejos, que algunos los utilicé y otros los ignoré por pura comodidad. No es lo mismo alquilar una autocaravana con todo el equipamiento y un seguro a todo riesgo sin depósitos, que adquirir un vehículo donde apenas quepamos pero que la diferencia entre ambos precios puede rondar en 1000 €. Si vamos solos, bueno, pasa, si vamos dos ahorramos 500 € por cabeza y así sucesivamente si vamos añadiendo compañeros.
VIAJAR 30 DÍAS
-Vuelos desde España i/v: 1300€
-Alquiler de autocaravana grande: 1650€/ 2 personas
-Seguro a todo riesgo de autocaravana: 950€/ 2 personas
-Seguro Iati Estrella: 170€
-Gastos de Gasoil: 630€ (5000 kilómetros)/2 personas
-Gastos de gas: 140€ (Calefacción y nevera)/2 personas
-Adblue: 70€/2 personas
-Dormir en campings: 570€ + 150 hotel en Auckland (2 noches)/2 personas
-Comida y bebidas: 300 € (supermercados)/2 personas
-Entradas parques: 400 €/2 personas
-Vuelos internos Chrischurch/Auckland: 140€ (2 personas)
-Ferri: 269€/2 personas
-Otros:(Visados, comer fuera, ir de copas, regalos, reparaciones): 700€/2 personas
Gastos totales por persona: 4700€
Evidentemente es el apartado más flexible y no debemos tomarlo al pie de la letra. Donde unos deciden tomar cerveza otros apuestan por la carne buena o ambas, modificando sustancialmente los precios.
A tener muy en cuenta:
Este presupuesto está realizado sobre mi viaje realizado durante la segunda quincena de agosto y primera quincena de septiembre (27 días), donde la temporada baja abarata todo el presupuesto. Si lo hacemos en el verano austral (invierno), debéis asumir que el coste de la autocaravana (no el seguro), puede ser tres veces más caro.
12- PRESUPUESTO DIARIO
En un resumen muy superficial os diré que unos 80€ al día. Puede que no nos gastemos ni 30€ en una jornada, pero se verá afectada por otra que nos tengamos que dejar 200€. Ahora os lo aclaro:
Puede que un día con la compra hecha, repostados, sólo tengamos que pagar el camping que apenas cuesta unos 15€ por cabeza tirando alto. Y otros días tengamos que repostar, hacer la compra en el supermercado (que es caro de narices) y se nos vaya a 200 fácilmente.
13- PRESUPUESTO AUTOCARAVANA
Puede que aquí nos dejamos junto a los billetes de avión, gran parte del presupuesto. Pero claro, nos ahorramos hoteles y visitamos el país a nuestro aire.
Hay que recalcar, que podemos alquilar autocaravanas en temporada baja por apenas 500€ o 2000€. Como todo, es cuestión de comodidad. Sin llegar al máximo, yo fui a por lo seguro y alquilé para 25 días una caravana de 7 metros y medio, con baño, cocina, TV, internet, cuatro camas, mesa, cocina, calefacción de gas y muy importante, podía hacer vida dentro con total comodidad, caminando de pie y teniendo espacio suficiente para dos personas. Me sorprendió mucho lo rápido que me adapté y al séptimo día lo sentí como mi hogar y el lugar donde protegerme del frío y la lluvia. Si hubiera alquilado una Traveller o Lucy, no habría tenido esos privilegios, pero me hubiera ahorrado unos 800€ que pese a ser mucho dinero, justifica con total justicia la diferencia tan enorme de comodidad entre unos modelos y otros.
Consejos fundamentales y trucos para alquilar una autocaravana por Nueva Zelanda
14- DE MÁS A MENOS
Una lista muy subjetiva pero acorde con los gustos de los que buscan perderse. No confundamos por ejemplo en Queenstown, que para mí iría en las última posiciones con que sus alrededores son una maravilla. La estrella del viaje puede que sea Milford Sound, pero Monte Cook y su camino hacia allí con el lago Pukaki, ha sido debatida en mi interior, si darle o no el puesto número uno.
Como podemos ver, la mayoría están en el Sur, con auténticas bestias en el Norte. Sólo es cuestión de ir y opinar vosotros. Seguramente se monte un dilema en vuestra mente el poder confeccionar una lista como ésta.
- MIFORD SOUND
- MONTE COOK
- P.N TONGARIRO
- CARRETERA OESTE DE LA ISLA SUR
- CARRETERA HAAST – WELLINGTON
- WANAKA Y ALREDEDORES
- CATLINS
- COROMANDEL
- MONTE TARANAKI
- GLACIARES FRANZ Y FOX
- COSTA ESTE DE LA ISLA SUR
- QUEENSTOWN Y ALREDEDORES
- ROTORUA
- HOBBITON
- RUTA COSTA OESTE ISLA NORTE
- LAGO TAUPO
- LAGO TEKAPO
- AUCKLAND
- DUNEDIN
- WELLINTON
- CHRISTCHURCH
15- VIAJAR EN INVIERNO (JUN-SEP)
La gran duda para los viajeros de muchas partes del mundo.
Puede que los días de invierno austral creáis que no den para mucho, pero tened en cuenta que sigues teniendo 12 horas de luz solar, por lo que los días se estiran como en verano, ya que todos los enclaves turísticos más importantes cierran a las 17:30 sea verano o sea invierno.
Además, viajar por el país, literalmente solo, es una experiencia única. Las reservas son inexistentes y puedes decidir al final de la jornada donde aparcar tu vehículo y dormir a pierna suelta sin haberlo reservado antes.
Los peros del invierno austral serían viajar en junio y Julio, donde la nieve es el principal problema de algunas localizaciones emblemáticas, pero en agosto y Septiembre podremos disfrutar casi por completo de todo el país con excepciones puntuales y corregibles durante la ruta. No echéis cuentas en lugares tan remotos como Tongariro, Monte Cook o Milford Sound, donde casi todo el año anda en una fina línea meteorológica que juega con el viajero no sabiendo hasta el día anterior si podrá visitarlo.
Siendo objetivo y teniendo en cuenta que fui del 15 de agosto al 16 de septiembre, sólo tuve cerrada la carretera de Milford Sound, teniendo que recalcular mi itinerario para dos días más tarde hacerlo con un Sol que rompía los colores del inolvidable paisaje. Las lluvias son frecuentes, pero no continuas, a menudo parece que el mundo se vaya a acabar, incluso en un día puedes andar metido en cuatro estaciones. Mientras a primera hora de la mañana te despiertas con lluvia, apenas a 30 kilómetros de carretera el Sol vuelve para saludarte con rabia.
Impredecible y frío son adjetivos recurrentes que vienen a nuestra mente cuando miramos tras el ventanal de nuestro vehículo, pero incluso en las peores condiciones que hemos pasado, hemos disfrutado. No entiendo algunas opiniones de que en el invierno austral no se puede ir a Nueva Zelanda, sinceramente, no lo entiendo. La soledad sin masificaciones no tiene precio.
Os diré que el peor día que pasé, fue haciendo Fox Glaciar, donde la lluvia se soltó sin vergüenza, descargando con furia a cada paso que íbamos dando. Una vez empapados y finalizado pusimos rumbo al Sur, donde nos hizo Sol y acabó diluviando cuando el atardecer iba tiñendo el cielo. El resto del viaje, o fuimos muy afortunados, o quizás ese baremo de fechas elegido en mi viaje sea así.
¿Animarse a ir en agosto? Ni lo dudéis. Eso sí, en la Isla Norte tendréis mejor clima, mientras que, en la Isla Sur, si la atacamos en septiembre será mejor, pero nadie te garantiza nada en estos lares tan alejados de todo lo conocido. Eso de que en un día puede que tengas cuatro estaciones es mentira … tienes tres, excluyendo nuestro verano porque las temperaturas son muy contenidas.
16- CURIOSIDADES
- Los negocios todos cierran a las 17:30 menos las cadenas de supermercados que nos irán genial para ir abasteciéndonos.
- El combustible es la mitad de económico
- El inglés es la lengua oficial
- La moneda oficial es el dólar neozelandés, representado en billetes con la fauna autóctona del país.
- Los baños públicos están por todos los lugares y no son de pago.
- El kiwi es el símbolo nacional del país, y no nos referimos a la rica fruta, sino a un ave sin alas que es extremadamente difícil de avistar, al ser nocturna y muy tímida. La posibilidad de verla es en una reserva controlada o en la pequeña isla sureña llamada Stewart.
- Las ovejas y las vacas: quien diga que en Nueva Zelanda andan escasos de carne, se dará de bruces al contemplar un horizonte vestido de verde vivo plagado de ovejas y ganado vacuno.
- La vida salvaje en todo su esplendor … pero en el mar.
- Seguir la estela cinematográfica del Señor de los Anillos, Crónicas de Narnia, Avatar y muchas otras películas rodadas en el país
- La curiosa ruta 66. Un fragmento de apenas 200 metros situado en la carretera 8, cerca del Lago Tekapo.
- La similitud con EE.UU en muchos pueblos.
- Los buenos vinos que tiene el país. Hay que hacer una cata o simplemente ir probando vinos locales cuando paremos a comer. Son excelentes.
17- LAS MEJORES CARRETERAS DEL PAÍS
- DESERT ROAD – Desde Lago Taupo, por la 1 hasta llegar a Waiouru y tomar la 49 y desviarnos hacia el Norte por la 4. Rodeamos totalmente el Monte Ruapehu y vemos por completo el famoso y cónico cráter Ngauruhoe.
- FORGOTTEN WORLD HIGHWAY – Carretera olvidada del mundo. Un recorrido de unas 2,5 horas como mínimo y sin paradas desde Taumaruni – Statford. Repostad, que no hay gasolineras. Apta para los más valientes y si os preocupa el túnel llamado agujero del hobbit, yo pasé sin problema con mi autocaravana.
- CARRETERA ESCÉNICA TE ANAU – INVERCAGILL: Desconocida, pero todo un descubrimiento para ir de Milford Sound a descubrir la Costa Sur (Catlins)
- MILFORD SOUND: No hay excusa. Hay que conducirla y disfrutarla como uno de los mejores viajes en coche que veremos en todo el país. Olvidaos que os lleven. Debéis asumir ese viaje con el volante en las manos.
- TE ANAU – MONTE COOK : Sin dudarlo diría que es la mejor carretera que he hecho en todo el viaje. El camino es largo pero las vistas son inolvidables.
Descubre las mejores rutas por carretera en Nueva Zelanda (próximamente)
18- ¿CÓMO MOVERSE?
Hablar de Nueva Zelanda es hablar de “Road Trip” en autocaravana. No es una moda pasajera, sino una forma de entender el viaje, dándole mucha profundidad poniéndote en contacto directo con la naturaleza, más aún viendo que el país ha sabido moldearlo para este tipo de transporte y turismo, facilitándolo todo tanto en carreteras como en lugares para dormir en todos los puntos que vayamos recorriendo.
Se puede hacer en coche durmiendo en hoteles, pero no es lo mismo. Los parajes más apartados y salvajes sólo son accesibles para hacer noche en autocaravana.
Si vamos sin vehículo, podremos rascar excursiones por agencia desde las ciudades más turísticas, pero pienso que no es una buena idea.
19- ¿QUÉ ME HA GUSTADO Y QUÉ NO?
¿Qué me ha gustado?
-Limpieza general. Lo tienen todo cuidado al dedillo y pese a ser un país caro, la mayoría de los lugares a excepción de Milford Sound que te clavan 25€ por aparcar, son gratuitos.
-Auckland: Un soplo de aire fresco donde dar rienda suelta al paladar. Excelentes restaurantes internacionales.
-El nivel de vida. Es alto y eso refleja seguridad en todo el país donde la higiene en lugares públicos está garantizada.
-Ir a tu rollo aquí es posible. Si viajas en temporada baja, prepárate para improvisar y no darle explicaciones a nadie. Campings vacíos, lugares emblemáticos solo para ti. Es un auténtico lujo hacerlo.
¿Qué no me ha gustado?
-Puede que suene mal. Pero la falta de identidad maorí que uno espera encontrar. Deberíamos pensar en poner la directa a otras islas del pacífico para vivirla mejor.
-La explotación sin control de Wellington. Pese a ser un punto de referencia para ir a otros lugares, el tráfico es terrible y parece que escapa el control de construcciones de cadenas de supermercados, creando polígonos consumistas en un paisaje precioso.
-Los camioneros. Están sencillamente locos. No es o pasas tú o ellos. Pasan ellos pase lo que pase.
-Las malditas “sandfies”, moscas de la arena. He tenido que sacrificar lugares idílicos para dormir en lugares libres por este molesto y pequeñajo insecto contrastando su gran picadura con su pequeño y apenas visible tamaño.
20- APP PARA VIAJAR A NUEVA ZELANDA
Fundamentales para poder hacer de todo en el país os voy a desglosar tres imprescindibles y sus funciones.
-Campermate: El Santo Grial para poder encontrar alojamiento en tiempo real por todo el país. A esto le sumamos que nos puede señalar, dónde hay gasolineras, botellas de gas, estaciones de vaciado, siempre poniendo precios aprox. y horarios que suelen ir clavados a la realidad. Recomiendo utilizarla antes de ir para ir familiarizándonos. Descargar Campermate
-Book.me. Un auténtico descubrimiento para poder hacer actividades con unos descuentos increíbles. Es ya todo un clásico que no debemos pasar por alto. Descargar Book.me
-Metservice. En un país donde en un solo día podemos tener cuatro estaciones, siempre viene bien tener a mano el programa oficial de Nueva Zelanda para saber qué clima hará y de paso consultar si las carreteras por las que vamos a transitar están transitables. Descargar Metservice
-Visiting New Zealand. No es una app, pero sí una web donde están al día en todo lo que ocurre en el país. Desde consejos para conducir, información del tráfico, eventos y un sin fin de consejos útiles para poder hacer más ameno nuestro viaje. Consultar Visiting New Zealand
21- DÓNDE DORMIR
Si hablamos de hoteles, recomiendo hacerlo en campings que tengan habitación para poder estar cerca de los lugares de interés, pero no esperemos grandes lujos y los precios son muy elevados. En las ciudades exceptuando Auckland o Wellington, sí encontramos hoteles tipo motel, que es donde se hospedan los viajeros que van en coche o los viajes organizados.
22- DINERO Y CAJEROS
Pese a estar al día y poder pagarlo todo con tarjeta de crédito, hay ciertos puntos que requieren de dinero en efectivo. Por ejemplo, si acampamos en un lugar DOC, donde están las Honest Box, donde se deja el dinero en una caja a cambio de registrarte y no hay nadie para cobrártelo.
Recomiendo sacar con una tarjeta tipo Revolut, en el mismo aeropuerto. El cambio no es factible y la comisión que nos puedan cobrar por unos 300€ será mayor que la del mismo banco.
Encontraremos cajeros en las principales ciudades y pueblos, pero no saquéis mucho. La tarjeta es lo que se lleva en todos los lugares para pagar incluso un café.
23- ¿SIM CARD O E SIM?
Recomiendo comprar una sim card en el país y no hacerlo online por una sencilla razón. En Nueva Zelanda se utilizan mucho los SMS y las llamadas telefónicas. Los wasaps no son habitualmente los usados en los negocios y campings.
Mientras una sim card te da derecho a llamar o enviar SMS, en eSIM como en Holify, no podremos ni llamar ni enviar mensajes de texto, aunque tengamos internet.
Para adquirirla, lo mejor es hacerlo en el aeropuerto. Ya veréis al llegar a Auckland en salidas, dos compañías, una al lado de otra y los precios son muy justos para lo que ofrecen.
24- ISLANDIA VS NUEVA ZELANDA
No es casual que escriba sobre esta cuestión porque antes de ir tuve que leer en los foros como comparaban Nueva Zelanda con Islandia o incluso Noruega sólo por los fiordos.
Habiendo estado en ambos, no son nada comparables, sino países totalmente opuestos. Puede que tengamos glaciares en Islandia donde Nueva Zelanda quede muy rezagada, pero mientras Islandia ofrece paisajes baldíos de una belleza escandalosa, Nueva Zelanda tiene mucha más variedad, una densa y exótica vegetación y reúne en algunos puntos del viaje algo de Islandia, pero a pequeña escala.
Por supuesto que los Fiordos Noruegos son más grandes, incluso Islandia le quita ese puesto a Nueva Zelanda, pero la belleza por ejemplo de Milford Sound, es arrolladora. Si son considerados los más bellos del mundo por la mayoría, es una cuestión personal.
Comparar ambos países ahora que he vuelto, me ha resultado incluso incoherente.
Islandia enamora desde el primer momento. Nueva Zelanda debes conducirla unos días para acabar encontrando los lugares más bellos del mundo.
25- CONCLUSIONES FINALES
Nueva Zelanda se antoja tan lejano como desconocido. No es un país que veamos en folletos turísticos donde agencias organicen sus viajes a granel, sino que las antípodas inspiran aventura y exploración a tu ritmo, sin prisas, tan sólo debemos guiarnos por el latir de una naturaleza que palpita y se hace sentir cruel y bella a la vez.
No exagero al decir que llegar a determinados lugares suponga sólo una épica, sino que el trayecto en sí es toda una experiencia espiritual. Sin extenderme mucho diré que este viaje ofrece enormes cumbres que se alzan desde el mar, montañas de picos nevados, verdes praderas con imposibles carreteras, glaciares rodeados de un paisaje puro, lagos acerados, azules, negros e incluso algunos imitando una cielo a modo de espejo, lugares creados de las entrañas de la tierra para dibujar paisajes de otro mundo, horizontes con nubes imposibles que dan cobijo a mares enfurecidos, vastas playas donde la vegetación se desploma, los fiordos más bellos del planeta, una avifauna única en el planeta que se combina a la perfección con la acuática, enormes acantilados que parecen fundirse con la tierra y lugares de inexplicable belleza donde han servido de inspiración para filmar películas con el fin de trasladarnos a otro mundo en otra época… todo eso es Nueva Zelanda y no es que haya que buscarlo con ahínco, sino que te va saliendo a tu paso a medida que vas recorriéndolo, interactuando con las emociones más primitivas del ser humano.
Nueva Zelanda no trata de ser nada. Es un país todavía virgen, que sabe vivir en armonía con su naturaleza.
Aquí, lo de coger carretera y manta no es un dicho, es un hecho, una obligación para descubrir lo que para mí como viajero ha sido la última frontera que debía cruzar.
Ya sabemos que los viajes son tan subjetivos que mirarlo desde mi prisma distará mucho de otros viajeros, pero de lo que estoy seguro, es que cualquiera que recorra este país, anclará en su corazón imágenes que jamás olvidará en la vida.
Consejos antes de ir a Nueva Zelanda y preparativos
Consejos Autocaravana por Nueva Zelanda
Todos nuestros artículos de Nueva Zelanda































































