No necesitas ser un experto montañero para que se te corte irunga respiración cuando te encuentras rodeado por la inmensidad de la cordillera del Himalaya.

Y Nepal es la mejor puerta de entrada para disfrutar de ese momento único. Aquí encontrarás todo tipo de trekkings: de diferentes niveles de dificultad, duración, más o menos técnicos y más o menos conocidos… Da igual el que elijas hacer, la experiencia será inolvidable y el paisaje sobrecogedor.

El paisaje que te rodea no dejará de cambiar, cada vez que dobles una esquina allí encontrarás nuevas montañas imponentes

 Ya es vox populi que Annapurnas y el mítico Everest son dos parques naturales en los que, en temporada alta, casi hay que pedir turno para hacer la foto de rigor, encontrar cama en las guest houses o beberte un té en algunos tramos, colapsados por alegres turistas de todas las edades y nacionalidades posibles.

Una alternativa que recupera esa magia, misterio y encanto que tiene caminar entre las montañas más altas del mundo es el trekking de 7 días a lo largo del parque natural de Langtang. Como parte que forma la cordillera del Himalaya, este valle se encuentra muy cerca del Tibet, tanto que los lugareños son una mezcla única entre los dos países. De ojos risueños, malas budistas colgando de sus manos fuertes, guiando con los dedos ese murmullo interminable del mantra siempre a flor de piel, los dientes blancos, las largas trenzas decoradas por cintas de raso rojo, los grandes pendientes de oro, en las orejas o en la nariz. Aquí no solo saludan con Namaste, también lo hacen con Tashi Delek, un cocktel perfectamente mezclado con el aire frio y el sol inclemente del Himalaya.

El terremoto de 2015 arrasó de un plumazo el pueblo entero de Langtang, y afectó muy gravemente al resto de pueblos de la zona. Desde entonces, la región no ha vuelto a ser la misma, y el turismo responsable de los excursionistas puede hacer muy bien a la economía local, basada casi completamente en el turismo.

Antes de meternos manos a la obra con el itinerario, atento a los siguientes consejos.

  • El mejor momento para hacer cualquier trekking en Nepal es durante los meses de octubre y noviembre, y desde marzo hasta principios de mayo. El resto del año también es posible realizar trekkings, pero teniendo en cuenta que durante los meses de verano no parará de llover y durante los meses de invierno el frio será muy intenso.
  • Normalmente por el día hará mucho calor y por la noche refrescará, sobre todo los últimos días, cuando te acerques a tu campo base. Por lo que crema solar, un polar, una camiseta térmica y un plumas o chubasquero son los 4 imprescindibles para afrontar la excursión.
  • Aprovecha en Katmandú para hacer una buena compra de galletas, chocolatinas, pan, queso, barritas energéticas y frutos secos, delicatessen que aumentarán su precio a medida que asciendas metros en la montaña. Lo ideal es que pagues por la cena y el desayuno, y el resto lo vayas sacando de la mochila.
  • Absolutamente no necesitas un guía ni un porteador para hacer esta excursión. Un buen mapa de la zona, alguna aplicación estilo maps.me en el móvil, alguna pregunta que otra a algún pastor de yaks en los momentos de mínima confusión, y listo. ¡No tiene pérdida!
  • Es muy fácil conseguir el interesante trato de pagar solo por la comida y dormir gratis en todas las guest houses del camino. El gasto medio por día es de unas 1250 rupias, unos 10€.
  • El botiquín también es importante: Compeed, betadine, aspirinas y pastillas potabilizadoras de agua. En Mundu, a 3010m, hay un centro médico por lo que pudiera pasar.
  • ¡No te olvides del papel higiénico!

A todo el recorrido acompaña la banda sonora más especial: el sonido de un rio que a veces suena como los truenos de la tormenta más cruenta y otros como los alegres pajarillos que se cuelan en las casas de todos los pueblos.

Esta excursión es una de las más sencillas y menos exigentes a nivel físico que se pueden hacer en el Himalaya.

El paisaje que te rodea no dejará de cambiar, cada vez que dobles una esquina allí encontrarás nuevas montañas imponentes, aquí el sendero se adentrará en un tupido bosque de bambú, más adelante el camino se abrirá a una explanada de vientos huracanados plagado de tranquilos yaks, ahora caminarás por un estrecho precipicio de piedras y más tarde volverá a aparecer aquel pico del Lantang Lirung mandando ánimos en los tramos más difíciles del camino… Te divertirás, te maravillarás, te encontrarás y entenderás. Es demasiado inmenso como para dejarte indiferente.

Día 0. Katmandú

Hay dos formas de llegar hasta Syaprubesi, el primer pueblo desde donde empezar el trekking. Puedes ir en autobús o en jeep. En los dos transportes la incomodidad será máxima, pero con el jeep reducirás un par de horas la tortura del trayecto, a un total de unas 7. Si al final es la opción que elijes, puedes reservarlo un día antes en la estación de Machapuchare (desde el Thamel, un taxi a la estación te costará entre 250-300 rupias). El precio del jeep es 700 rupias por persona.

Día 1. Katmandú – Syaprubesi

Tanto el bus como el jeep parten de Katmandú entre las 7 y las 8 de la mañana. Después del madrugón solo queda afrontar con mucha paciencia y entereza las largas horas de baches sin tregua. En algún momento del viaje, pararás para pagar el permiso de entrada al parque natural. Solo necesitas el pasaporte y 3000 rupias.

Una vez en Syabrubesi, relájate y disfruta que el día fuerte empieza mañana. Puedes hacerlo en la Guest House “Village View” y disfrutar de los momos más baratos que encontrarás en el resto del trekking.

Día 2. Syabrubesi – Rimche

¡Empezamos! Ajusta bien esa mochila a la espalda, cárgate de muchas ganas y disfruta del sol único de la montaña sobre cada una de tus pestañas.

Son 10 kilómetros hasta Rimche, la primera etapa del trekking, y ¡cuidado! que el último tramo es el más duro. Puede que tengas la tentación de continuar hasta Lama Hotel, el siguiente pueblo, con mucha más oferta de guest houses y a menos de media hora. Sin embargo, la parada en Rimche es una de las más especiales de todo el trayecto. Sin querer adelantar demasiado: cuando llegues el placer será infinito y ese té caliente con galletas, con el sol de la tarde resbalando sobre la inmensa pared de montañas que se extiende frente a ti, te sabrá como el mejor marisco y el vino blanco más exquisito que jamás has degustado a la orilla de alguna playa del Mediterráneo, cogida de la mano de alguno de esos amores de tu vida.

Día 3. Rimche – Mundu

El segundo día los kilómetros se alargan hasta 15 pero la ruta no es tan empinada. Es el día clave, ya que pasarás por la sepultada Langtang, enterrada bajo una lápida de piedras grises que guardan con celo los sueños rotos de todo un pueblo que tuvo la mala suerte de ser el epicentro del último terremoto de Nepal, en 2015. Unos metros más arriba se encuentra el nuevo Langtang, una serie de guest houses construidas en ese valle de desolación.

¡Un último esfuerzo! Te recomiendo que camines tan solo unos minutos más, hasta el siguiente pueblo, Mundu, y te quedes en la primera guest house del camino “Golden View”. Con mucha suerte tendrán wifi, y podrás aprovechar para avisar a tus familiares y amigos de que si, sigues vivo hasta el momento.

Dia 4. Mundu – KianjinGompa

Día del relax. En tan solo 2 horas te plantas en tu destino. Esta etapa es una de las más bonitas y diferentes. Ya no hay apenas vegetación y el rio se ha dividido en ligeros riachuelos que se esconden entre las piedras blancas del camino y parches de césped duro del que solo un yak puede alimentarse. Dos estupas enormes anuncian el pueblo de Kyajin, a 3.800m de altura.

Una vez allí, puedes relajarte contemplando las maravillosas vistas. No hay prisa y hay que aclimatarse para el siguiente día.

Día 5. Primera parte. Kyanjin Ri y Lanshisha Kharka

Día para investigar las alturas del valle de Langtang. Hay muchas excursiones y picos que puedes descubrir partiendo desde la misma guest house de Kyanjin. Pero hay dos en concreto que no te puedes perder:

– Subir al pico de Kyanjin Ri, a 4400m. En 2 o 3 horas de duro ascenso llegarás a la cima, donde te recibirán alegres banderas tibetanas bailando al ritmo del fuerte y frio viento del Himalaya. No te voy a hablar de las vistas porque son indescriptibles. Sin duda, uno de los momentos más intensos del trekking.

– Recorrer las 4 horas de llanura solitaria hasta el pueblo en ruinas de Lanshishakharka, o al menos dar un paseo hasta que te apetezca volver. No hay guest houses, no hay otros excursionistas, no hay nada más que el rio, de nuevo ancho y orgulloso, revoloteando entre enormes piedras blancas, paredes imposibles de montañas que ascienden a los 7000m de altura, algunas ráfagas de viento frio, sol inclemente brillando en el limpio cielo azul y tú. Tú boquiabierto. Tú meditando sin a penas darte cuenta de que lo estás haciendo. No hay lugar mejor que éste para no pensar, para sólo sentir.

Día 5. Segunda parte. KyanjinGompa – Mundu

Si la altura empieza a afectar, se puede volver a bajar a Mundu y visitar la clínica que se encuentra al lado de la guest house “Golden View”. Un día de descanso a menos de 4000 metros es suficiente para empezar el descenso con energía.

Día 6. Mundu – Riverside – Lama Hotel

El descenso es infinitamente más rápido que el ascenso, obviamente, pero no menos cansado. Riverside es una Guest House de lo más agradable, perfecta para hacer un largo parón en el camino hacia Lama Hotel o Rimche. Puedes ocupar su merendero, descalzarte y chapotear unos segundos en el agua congelada del rio. Así se recargan fuerzas en la montaña.

En Lama Hotel puedes elegir cualquier hostal, aunque ¡date prisa! Si llegas a última hora quedarán pocas camas libres.

Día 7. Lama Hotel – Syaprubesi

¡Ultimo día! Quizás se haga un poco más largo de lo debido pero será porque ya estás pensando en las muchas cervezas de celebración. ¡Tómate una a mi salud!

 

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