Se enviará la contraseña a tu correo electrónico.

Escritor, periodista y un culo inquieto que ha ido saltando de país en país, ha hecho de su vida una aventura. Cuando las tecnologías actuales, no nos permitían estar informados mediante una pantalla, él escribía las mejores guías de viaje en nuestro país.

Ha editado por cortesía artículos en mi espacio de www.viajarporlibre.net, y es para mí todo un placer hacerle esta entrevista, a ver si le sacamos algo que nos aliente a superar estos momentos tan difíciles.

Hola Luis. Todo un placer saludarte. Eres toda una referencia en el mundo de las guías de viaje, no sólo porque mucha gente como yo ha ido viajando con tus consejos escritos, sino porque has ido abriendo unos caminos, que para muchos eran totalmente desconocidos e inaccesibles.

 

TUS GUÍAS

-¿Echas de menos los días que viajábamos sobre la marcha, improvisándolo todo?

Los echo tanto de menos que, de hecho, sigo viajando sobre la marcha, hoy me documento casi en las mismas fuentes en las que lo hacía hace veinte años: guías de viaje, buena literatura viajera, un colega que haya estado por allí… Aunque reconozco que ahora suelo reservar mi primera noche de hotel por internet y alguna otra si voy a una localidad que suele estar repleta y he consultado alguna duda en un foro de viajeros. Pero el viaje debe ser sobre la marcha. Me sorprende mucho ver en esos foros cómo hay “viajeros” que quieren hacer su viaje con absolutamente todo solucionado antes de partir; hasta dónde pillar una tarjeta SIM más barata.

-¿Escritor de guías de viaje? ¿Casualidad o fuiste a por ello?

Yo en realidad estudié Derecho, carrera que a los 19 años, cuando estaba en cuarto, me di cuenta que no me interesaba nada (consecuencia de empezar la Universidad a los 16; en la vida tomamos las decisiones más importantes: nuestra vocación, casarnos, etc, siendo casi adolescentes despistados). El año que me hubiera tocado irme a la mili me piré 8 meses a Turquía y la India y a la vuelta empecé a publicar mis experiencias viajeras en periódicos de provincias. Luego cursé el Máster de Periodismo de El País y después de trabajar en varios periódicos, revistas y radios nacionales, empecé a escribir guías.

-¿Cuál fue y cuándo tu primera guía de viajes?

Argentina, en 1996.

-¿Qué guía te ha llenado más crear?

La de India, sin duda; la he actualizado un montón de veces. Así he llegado a conocer la India más remota.

-¿Sigues al pie del cañón?

En estos meses de pandemia, al menos he seguido colaborando en El País Viajero y acabo de publicar en Almuzara La ruta de los mogoles. Pero tengo la mochila lista para viajar en cuanto se pueda.

-¿Momentos difíciles Luis para un escritor de guías?

Si solo te dedicas a las guías, en estos meses es imposible, claro. Nadie compra una guía de viajes desde el pasado marzo.

-¿Está muerto el papel en tu modo de vida o reinventarse mediante los nuevos medios tecnológicos, no es una opción sino una obligación?

No sé para los demás, yo, desde luego, no sé viajar si no llevo conmigo una Lonely, o viajo mucho mejor con ella. De todos modos me encuentro con situaciones muy graciosas en este asunto: hace dos años en Kochi (Kerala) me encontré a un grupo de viajeros ingleses y a un par de españoles. Les pregunté con qué guía viajaban y los dos grupos me dedicaron una sonrisa condescendiente afirmando que ninguna, que ellos utilizaban “las apps”. Cuando supieron que yo estaba actualizando la Guía de India, me acosaron a preguntas sobre qué podían hacer en Kochi, actividades culturales, etc. En sus apps les informaban de donde coger olas y algún restaurante vegano, pero del resto estaban algo perdidos. Los dos españoles, incluso (que acababan de llegar), no sabían ni que Kochi estaba en la costa.

-Blogueros. ¿Crees que son los responsables de facilitar al resto un viaje o cometen el error de desinformar?

Supongo que habrá de todo, como en botica. Hay blogs con buena información práctica y otros que no dicen más que tonterías, que serán la mayoría, porque como en todo, lo bueno escasea. Pero si seleccionas el blog que te da credibilidad, te irá bien. Sucede lo mismo con los periódicos, ¿no? Alguien puede leerse estos días (y digo anteayer, no hace un mes) Libertad Digital y creerse muy bien informado, pero se estará creyendo que Trump ha ganado las elecciones porque el Supremo le ha dado la razón, cuando es todo lo contrario.

 

TUS VIAJES

-¿Predilección por algún país en especial?

India, sin duda, pero también Camboya, Vietnam, Tailandia, Filipinas, Maldivas, Brasil, Turquía, Azerbaiyán, Egipto, Siria y Noruega.

-Mójate Luis y ¿Dinos qué país te ha llegado a decepcionar?

Guatemala me pareció muy triste y peligroso y la gente poco amable, aunque tiene parajes muy hermosos; en Europa le tengo gato a Dinamarca, que me parece muy plano y no sólo por su geografía, y en Inglaterra solo me siento bien en los museos o paseando por Londres, pero sin tratarme con casi nadie.

-¿Has vivido el peligro de cerca en alguno de tus innumerables viajes?

Guatemala me pareció muy peligroso; fui al poco de terminada la guerra civil y el peligro venía de los militares, fundamentalmente, aunque algunos tarados se enfadaban conmigo en bares de mala muerte, que eran todos, porque me negaba a tomarme con ellos el noveno vaso de tequila y por ello me acusaban de racista. Cuando trabaja en Palestina para la SER viví alguna jornada violenta en Gaza y en Ramalah, pero no mucho. En el único sitio donde han estado a punto de rajarme ha sido en Durban, Suráfrica, por parte de un grupo de white trash (basura blanca) con aspecto patibulario, pero no sabía yo que en un momento dado podía correr tan veloz. En Kathmandu, una Nochebuena, me despisté y de madrugada me acerqué demasiado a la prisión y el guarda amartilló el fusil y me apuntó, pero no llegó a disparar. Algo peor me sucedió en la civilizada Francia, donde por una infracción de tráfico unos polis nos sacaron a leches del coche y nos pusieron las pistolas en el pecho y la cabeza prometiéndonos “un coup de feu, espagnol”.

-¿La globalización está mermando el interés de los auténticos viajeros o nuestro planeta puede ofrecernos todavía infinitas sorpresas?

Claramente las sorpresas han disminuido muchísimo; en mi caso me las llevo solo en templos medievales remotos en Camboya, en restos arqueológicos fuera de la ruta turística en Egipto y Turquía y en enclaves del interior profundo de India. Y también con la gente en islas perdidas de Filipinas, pero cada vez todo está más saturado de gente que en su mayoría no le importa un carajo ese lugar concreto.

-Es incuestionable que las tecnologías, dan facilidades y una información ilimitada. Pero perdemos la esencia y el misterio de antaño. ¿Cómo lo llevas personalmente?

Pues no muy bien. Como decía en la pregunta anterior, no entiendo bien para qué emplear tanto tiempo y cierto dinero para visitar un lugar donde lo fundamental es hacerse una selfie junto al monumento, sin tener interés alguno en la historia o el significado de ese arte. Es una apreciación personal, pero me gustaba antes el tipo de gente que me encontraba en un lugar lejano, porque le movía un interés parecido o igual al mío y tenía algo que aprender de ellos, es decir, no iban a Oriente solo para divertirse en un lugar barato, por ejemplo, sino por un ansia cultural o espiritual. Hace poco hablé en Bangkok con una viajera que al día siguiente volaba a Camboya y no sabía por dónde se encontraba Angkor, ni tampoco muy bien lo que era.

– ¿Planificas tus viajes al dedillo o decides improvisar sobre la marcha?

Suelo llevar reservados los vuelos interiores; el itinerario lo llevo siempre bastante claro; no me gusta perder el tiempo ni la salud aterrizando en un lugar donde hace 40º en ese mes pudiendo haber ido en otro momento.

-¿En cuántos países has estado?

Alrededor de setenta.

-¿Proyectos futuros?

Laborales no tengo ni idea. No sé cómo va a salir la industria de viajes, turismo, las guías, etc, de ésta.

-¿Qué país te gustaría visitar y por los motivos que sean no hayas podido realizar?

Creo que Irán, sobre todo, la antigua Persia, una de las grandes culturas, con India y China, que más han influido en Oriente.

-Hablemos con sinceridad Luis. Viajar tanto tiempo, poco deja para una relación estable ¿La soledad del viajero es real o es un mito?

Casi siempre he viajado solo y me he acostumbrado de tal forma que no creo que pudiera hacer un viaje de más de diez días con alguien que no fuera mi pareja. Quizá pudiera con algún amigo, pero si vamos por donde yo diga. Obviamente hay muchos momentos en los que te encuentras algo solo; a mi me pasa en los aviones, sobre todo, y en algunos autobuses incómodos, pero para mí, el viaje en soledad está fenomenal, absorbo mucho más de todo y leo mucho sobre la historia y la cultura de ese país.

-Muchas anécdotas habrás vivido Luis. ¿Alguna en especial?

Un verano le tiré los tejos a una turista en Madrid y seis meses más tarde trabé conversación con una guiri en un café de Ho Chi Minh City y ella se enfadó un poco, porque era la misma chica y yo no me había dado cuenta. Se debió de pensar que yo iba por el mundo de esa manera, je je.

-Tu trabajo parece un sueño para muchos ¿Algún consejo para los que quieran meterse en este mundo?

Pues que se hagan a la idea de que se encontrarán muchas más dificultades para culminar su trabajo, para publicarlo, a la vuelta que las que se tope en el camino.

 

CON UNA SOLA PALABRA

-¿Una palabra que te defina en el día a día?

Dharma

-¿Otra palabra que te defina viajando?

Libertad

-¿Laptop, tablet o móvil?

Tablet

-¿Comida favorita?

Curry de gambas, sopa tôm yam kun, antojitos mex

-¿Mochila o maleta?

Mochila

-¿Tren o autobús?

Tren, sin duda.

-¿Hotel, albergue o pensión?

Pensión.

-Elige un libro sobre narrativa viajera

El camino más corto, de Manu Leguineche, un precusor de todos nosotros, y Nueve vidas, de William Dalrymple.

-¿Ciudad favorita?

Bombay, Bangkok y Río de Janeiro.

-¿Solo o acompañado?

Depende

-¿Redes Sociales?

Cada día uso menos facebook y ayer me abrí un Instagram.

-¿Algún proverbio que te inspire tanto en la vida como en los viajes?

Un camino para ser feliz es tener solo un poco más de lo imprescindible y hacerse al menos un par de viajes al año.

 

En un viaje en un pasado muy lejano, después de mi primera experiencia en la India durante más de un mes, Benarés me dio paso a Nepal. Ir allí, cuando no había teléfonos inteligentes, redes sociales o incluso internet, que a duras penas empezaba sus andanzas por los países menos desarrollados, una Guía Azul de Nepal era mi única amiga e informante para poder empezar con Katmandú,  visitar la base de los Annapurnas, y acabar con un merecido descanso en la ciudad de Pokhara.

Tiré de esa guía durante toda mi estancia. Lo leí y releí y pasado el tiempo, digamos un par de décadas, rescaté esa vieja guía de viajes, y no había caído, la había escrito Luis, un amigo ya desde hace unos cuantos años. De algún modo, podría decir que yo lo conocí mucho antes que él a mi.

Alimentado paradójicamente por ese hambre de viajar, poco a poco fui leyendo más y más guías de Luis (recomiendo la introducción en su guía de India). Fui viajando con sus consejos por muchos países y puede que otras guías mundialmente conocidas marquen un patrón muy generalizado y más formal para cumplir con unos gustos más al acorde de todos los mortales, pero Luis, en sus escritos, no sólo marca nuestro carácter español, sino que el humor en ciertos momentos está servido.

 

Gracias Luis por tu tiempo y por tu amistad.

 

Conoce sus guías de viaje

Compra sus libros de narrativa viajera

Síguelo en Instagram