Es fascinante llegar a esta pequeña ciudad y darte cuenta que todo lo que tiene un interés histórico, queda a cualquier paseo andando. Puede que los más comodones, quieran hacer uso del tranvía, pero incluso esa cuestión, a la hora de ponerla en práctica es sencilla y económica.

Diferenciada en tres sectores, podemos hablar del Centro histórico, del Barrio Judío y de lo que en su día fue El Gueto y que forma parte de una visita, para conocer la reciente historia de la ciudad.

 

ORIENTARSE EN CRACOVIA

Sencillo e intuitivo. Todo el centro histórico, llamado Centro Ciudad, está rodeado por lo que antiguamente era un foso. Esta parte fue tapiada y sus muros sustituidos por un cerco de césped, por todo el perímetro, por lo que resulta muy fácil no salirse jamás del casco histórico, sin saberlo.

Si vamos más allá, tendremos que coger como referencia el río Vístula que cruza por toda la ciudad, teniendo mapa en mano y haciendo uso de sus puentes que lo cruzan, jamás deberíamos desorientarnos.

 

¿¿¿¿POR QUÉ NO SE DESTRUYÓ CRACOVIA COMO SU HERMANA VARSOVIA????

Es inevitable comparar a la capital polaca con la pequeña Cracovia. Durante la segunda guerra mundial, Varsovia fue destruida en un 95 %, dejando en ruinas una preciosa ciudad que con las décadas ha ido levantando cabeza, pero perdiendo ese toque ancestral que posee su hermana pequeña.

Cuando los alemanes invadieron Polonia, Cracovia quedó agraciada y casi no bombardeada, no por su belleza, sino porque la planificación se hizo en bases al imperio prusiano, con lo que se adaptaba a los ideales de los Nazis, a cómo debían ser las ciudades que iban cayendo bajo su yugo.

No sólo dejaron a la ciudad libre de las masacres con los bombarderos, sino que instalaron su Cuartel General, para poder tener controlada Europa del Este. Por lo tanto, podemos decir, que pese a que se despacharon ag usto con la resistencia polaca, la ciudad pasó a ser un centro social para los cuerpos más sanguinarios del ejército alemán, como la Gestapo y las SS.

LO HACEMOS CON O SIN GUÍA

Buena pregunta con dos respuestas. Yo estuve cinco días e hice unos días mis caminatas por mi cuenta y otros con guías especializados. Siempre defenderé que debemos contratar los servicios de una agencia para que nos dé un empujón y conozcamos la verdadera historia de la ciudad. Esto para los más independientes, no resta un ápice de vuestra aventura por libre, sólo tratad de versionar lo que vayáis viendo con datos verídicos de alguien que sepa lo que entre sus calles se coció hace siglos.

Independientemente esté de moda o no, resulta muy útil y económico, ”la fiebre de los paraguas”. Los que hayáis estado en varias ciudades europeas, sabréis que muchas agencias se adueñan de unos puntos muy bien situados estratégicamente, donde los guías turísticos llevan un paraguas de determinado color dependiendo de la agencia que los lleve,  con la bandera de un país, indicando de este modo el idioma en que se va a hacer el recorrido. En lugares como Budapest o Praga, a veces con ir y preguntar “in situ” ya puedes acoplarte, pero en Cracovia, es recomendable reservar con al menos tres días de antelación  y meterse en la aplicación, no sólo para saber qué circuito puede adaptarse más a nuestras necesidades, sino para tener una referencia con los precios, los horarios y la disponibilidad de las excursiones más demandadas.

En este viaje utilicé CIVITATIS. Una aplicación para el móvil, con versión en página web para que también lo podamos gestionar desde el ordenador. A menudo la voluntad es el precio que imponen, sin embargo, para gestionar viajes más largos como Auschwitz, el coste está fijado desde un principio.

Contratar tours

 

 

VISADOS

Tratándose de un país que forma parte de la Unión Europea, no necesitamos ni siquiera pasaporte. Con un documento nacional de Identidad es suficiente.

 

MONEDA Y DÓNDE CAMBIAR NUESTRO DINERO

Vaya. Presumimos de moneda única donde las fronteras dentro de la Comunidad Europea son inexistentes, pero sin embargo, hay muchos países que siguen con su divisa como si nada. Sobre todo si viajamos a Europa del Este, debemos andar con cuidado y saber, que el Euro nada tiene que hacer.

Aquí, en Polonia, la moneda es el Zloty Polaco. Cambiar no supone ningún problema. De hecho, llegados al aeropuerto, podemos cambiar lo mínimo para poder salir del paso y coger un taxi, autobús o tren. Yo en mi caso y como siempre, he pecado de previsor y he cambiado 50€, pensando que hoy, siendo festivo, las casas de cambio andarían cerradas. Me equivoqué.

Si conseguimos adaptarnos con el dinero justo y llegar al centro sin apenas haber cambiado, os sorprenderá la cantidad de casas de cambio que hay. Si en el aeropuerto me han cambiado 1€ – 3,60 PLN, en las del casco antiguo, llegará fácilmente a 4,20 PLN.

La casa de cambio más reconocida es la Kantor Elado en la calle Slawkowska, situada en pleno centro histórico.

Pero seamos prácticos y os daré dos consejos de oro para pagar con tarjeta. El primero, es que cuando paguemos con tarjeta, sea en slotis, nunca en Euros, ya que saldremos perdiendo. La segunda, es que si no llevamos efectivo y debemos sacar dinero en un cajero, le indiquemos que no queremos que nos haga la conversión a nuestra moneda.

Consulta el cambio de divisa

 

MEJOR MANERA DE LLEGAR

En avión, por supuesto. Las ofertas que está lanzando Ryanair desde todo el territorio español hace que este destino esté creciendo como la espuma, pero tenemos otras opciones como Vueling e Iberia a un coste algo más elevado. Los precios oscilan entre los 70 y 100 €, dependiendo de la antelación en la que compremos nuestro pasaje.

Si decidimos seguir rumbo a otro destino Europeo, la cosa cambia ya que la compañía Lot Polish Airlines, incrementa los precios, dejando a las compañías Low Cost aún en una mejor posición. En su favor, diré que son puntuales y muy profesionales.

 

SUS GENTES

Puede que nos resulten aparentemente algo secos, si los comparamos con los españoles, pero si les damos un poco de conversación acaban siendo encantadores,  siendo incomparable a los estandartes de los húngaros o checos. No nos dejamos llevar  por su aparente seriedad, pudiendo descubrir que en la barra de un bar, bajo una buena cerveza, las cosas cambian. Su idioma es el polaco y la juventud domina el inglés de cara al público, no siendo un problema la comunicación. No ocurre lo mismo con las personas mayores que si no tenemos ni idea de polaco, vamos apañados.

  

DÓNDE CONSULTAR LA INFORMACIÓN POR INTERNET

No está bien que os redirija a otras páginas, pero he de ser objetivo y poner dónde me guie yo para hacer mi viaje. En Cracovia.net, tenéis toda la información necesaria para hacer la ciudad, aunque sin ese toque personal que tienen los blogs de viajes.

Página oficial de Cracovia

 

HACER DE DÍA Y DE NOCHE

Tanto el Centro Histórico como el Barrio Judío hay que hacerlo de día y de noche. Es de suma importancia que veamos cómo llega a cambiar la ciudad, cuando el día echa las cortinas, abriendo otro abanico de posibilidades, llenando las tabernas de ávidos comensales pudiendo percibir un ambiente mucho más divertido y atrevido. El Barrio Judío en especial, es precioso.

 

COMER EN CRACOVIA BARATO Y BIEN

La comida polaca ha ido derivando al cabo de muchas décadas en una mezcla de cocina húngara, armenia, alemana, turca y eslava, con lo que no es de extrañar que la variedad sea sorprendente. Los precios también lo son si no sabemos dónde nos metemos. Hay que ser consciente, que Polonia, es un país barato en comparación con otros lugares europeos como España. Pero claro, hablamos de Cracovia, donde miles de turistas van caminando por sus calles peatonales a diario y eso se nota en la calidad y cantidad de buenos y afamados restaurantes que van asomando por el centro histórico.

Uno que recomiendo es el Ubabei Maliny, situado justo al lado del Teatro municipal. Es enorme y por apenas 10 €, podremos probar el famoso Zurek, no apto para quien esté a régimen o delicado de estómago.

Aquí os dejo una pequeña lista para que no os perdáis cuando leáis la carta:

  • Obwarzanek: Rosquillas de pan preparadas según la receta tradicional.
  • Zurek: Sopa polaca elaborada a base de harina de centeno y carne.
  • Zupa pomidorowa: Sopa de tomate con verduras y pasta o arroz.
  • Pierogi z mięsem: Empanadillas de carne.
  • Pierogi ruskie: Empanadillas de queso y patata.
  • Paprykarz: Una especie de paté preparado a base de pasta de pescado, arroz, cebolla, concentrado de tomate y una mezcla de especias que le aportan un sabor fuerte.
  • Oscypek: Queso ahumado elaborado a base de leche de oveja de las montañas de Tatra.
  • Bundz: Queso de oveja producido en Podhale.
  • Goulash: Estofado preparado a base de carne de cerdo, cebolla y pimentón que suele acompañarse con ensalada de patata.
  • Kotlet schabowy z ziemniakami i kapustą: Chuletas de cerdo rebozadas servidas con col frita y patatas.
  • Schab ze sliwkami: Lomo con ciruelas.
  • Bigos: Plato tradicional preparado con col agria y varios tipos de carne, embutidos, setas secas y ciruelas secas.
  • Sernik krakowski: Tarta de queso típica de Cracovia.
  • Torcik piszyngier: Postre elaborado a base de barquillos de chocolate con un poco de licor.
  • Papieska kremowka: Pastel de hojaldre relleno de crema conocido como “pastel de crema papal” en honor a Juan Pablo II, quien dijo que durante la niñez le encantaba.

*Información sacada de Cracovia.net, muy útil a la hora de coger una carta y saber qué pedir.

Para economizar nuestro paso sin que se resiente el bolsillo, podemos probar de ir a “Los Bares de Leche”, conocidos en polaco como “bar mleczny”. Estos curiosos lugares, se crearon en 1960,  cuando el comunismo estaba en pleno apogeo dejando la carne fuera del menú por su alto coste, creando un buen surtido de recetas basadas exclusivamente en lácteos, menos costosos y accesibles para una población aborrecida de tales ideologías políticas. Hoy conservan la calidad de sus platos típicos y los precios están muy bien. Es una opción muy viable para adentrarse en el mundo gastronómico nacional.

Por supuesto, Polonia está a la última y las franquicias más importantes de comida rápida se dejan ver en las esquinas más caras. Los “kebabs” tan típicos en Turquía, están por todos los lados. Los supermercados 24 horas, son muy útiles para quienes como yo, tenemos un apartamento alquilado con cocina. Más barato que eso, imposible.

 

HABLEMOS DE BEBER

En un lugar tan gélido como Cracovia, no podían faltar las bebidas subidas de tono. El rey indiscutible es el Vodka, donde el título de mejores destiladores, se la disputan con los mismísimos rusos. La controversia viene cuando no se sabe a ciencia cierta, quién inventó la sagrada bebida que se empezó a consumir hace más de 13 siglos, con fines curativos. Su extensa variedad, nos lleva a licorerías y bares especializados que ofrecen distintas variedades, sea seco, dulce o aromatizado. Creedme, cuando os digo que el vodka es el rey absoluto en cuanto hablamos de las preferencias cracovianas.

El vino caliente, se sirve en los mercados navideños y si no estás acostumbrado, puede que no te guste, pero el cuerpo lo agradecerá. Las cervezas, me recuerdan mucho a mi paso por Praga. Aunque carezcan de ese carácter checo, donde fabricar tu propia cerveza casera es algo normal, aquí, en los bares, hay buenas pintas y de muchas marcas, a nivel industrial.

Los polacos, sorprendentemente son los mayores bebedores de cerveza del mundo con una media de unos 93 litros por año. Sus marcas favoritas son: Tyskie, Zubr, Tatra y Harnas, por mencionar algunas, ya que la lista es enorme. Así que no hay más que hablar. Meteros en un bar y pedid una buena pinta, porque la cosas en cuanto se trata de beber, se pone seria. Yo no haría apuestas con esta gente, a ver quién es el que más aguanta…

cracovia

 

PRECIOS DEL DÍA A DÍA:

Café: 1 €

Pinta de cerveza: 2,00 €

Comer en restaurante: 20 €

Comer una sopa en puesto callejero: 2,5 €

 

COMO IR O VENIR DESDE EL AEROPUERTO DE KRAKOW

Tan solo separados por apenas 16 kilómetros desde el centro, ir y venir no suponen el menor problema. El aeropuerto llamado Juan Pablo II, en honor al antiguo Papa de Roma de origen polaco. Hay varias opciones para fletar nuestro traslado al centro:

Tren: Pasan cada 30 minutos en ambos sentidos, los siete días de la semana. La parada es la Estación Central de Trenes, que se recorre en apenas 20 minutos. Aunque es mucho más rápida y fiable, es el doble de costosa que en autobús pero sin dejar de ser muy barata (9PLN). Para mí, una de las mejores opciones.

Autobús público: Tres líneas cubren el trayecto, las diurnas 208 y 252 y la nocturna 902. Su frecuencia es menos de lo deseado y no te llevan a pleno centro, aunque es una opción válida para los más cabezones y aventureros.

Taxi: Ya sabemos los más experimentados, que es una opción tan cara que a menudo la descartamos a no ser que la ciudad sea algo peligrosa y la hora de llegada muy tarde. El precio oficial son 90 PLN, unos 21 €. Si vamos cuatro, yo ni me lo pensaría.

Shuttle bus: Una empresa subsidiaria del aeropuerto y conectada con TaxiTender, ofrece por internet, interesantes descuentos de ida y vuelta al aeropuerto. Te recogen y te llevan el día y la hora que tú previamente elijas. El coste total no supera los 24 €, dividiendo por dos el coste del taxi. Es la opción que yo elegí finalmente.

 

CONSEJOS PARA AHORRAR

Alojarse, en un hotel económico es posible en Cracovia. Yo decidía alquilar un apartamento en pleno centro, que aunque aumentó el precio por noche, me aseguré una cocina equipada para poder hacerme mis comidas. Todo es muy relativo y depende mucho de los días que le queráis dedicar. El transporte es barato y los traslados al aeropuerto como puse en el anterior párrafo, se reducen de manera considerable si lo sabemos llevar.

Las entradas a las basílicas, son gratuitas. Las sinagogas tienen un precio muy bajo y el castillo de Wawel tiene una entrada con cinco pases a cinco lugares distintos que amortizará el golpe a nuestros bolsillos.

Un imprescindible que hay que ver, es el museo de Oskar Schindler, y su entrada es de 21 Zl (5€). Es totalmente aconsejable que cojáis un guía por apenas 10€ para que os haga el recorrido. A las 10 A.M. siempre habrá uno allí. No hace falta cogerlo con antelación.

 

MOVERSE EN CRACOVIA

Los tranvías son el transporte por excelencia. Aunque suene raro, si nos alojamos en el Centro, rara vez cogeremos transporte alguno.

Los tranvías y autobuses son muy económicos. Los billetes sencillos cuestan 2,5 zl y los de una hora 3,10 zl.

Podemos adquirirlos en cualquier quiosco o en las máquinas expendedoras que hay en muchas estaciones. No debemos olvidar validarlo cuando subamos.

Existen unas 25 líneas de tranvía que cubren una distancia de 85 kilómetros. El horario es de 5.00 am a 00.00 am.

 

CONCLUSIONES

Fácil, económica y de una belleza incuestionable. Cracovia, no ha sido descubierta ahora, ni mucho menos. Su encanto dejó incluso atrapados a los nazis en medio de una guerra, para montar su Cuartel General porque cumplía con unos cánones perfectos de ciudad europea. No sólo hablamos de su enorme plaza medieval, ni de sus calles peatonales repletas de basílicas, museos y encantadores monumentos. Sino que iremos andando, sintiendo la historia por cara poro de sus paredes. Su enorme Castillo de Wawel sólo es un preludio de lo que nos aguarda esta sublime y pequeña urbe, orgullosa de ser tal cual y por mucho que nos sorprenda, apenas dañada durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Las facilidades que ofrecen los vuelos actuales, han puesto en el punto de mira a la Cracovia que todos deseamos conocer. Un país que pese haber sufrido durante tantas décadas las represiones del nazismo y el comunismo,  ahora por fin se ha abierto al mundo, para mostrar con orgullo, lo que en un pasado no muy lejano se nos vetó.

 

No te pierdas los imprescindibles de Cracovia (próximamente)

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