Después de estar un mes recorriendo el país suramericano, puedo ya por fin y de una vez por todas opinar siendo objetivo. Muchos debates podemos encontrar en los foros sobre la inseguridad del país. Esto crearía un debate infinito con mucha razón. Pero esto es algo que escribiré en un futuro, porque la extensión de Colombia es muy grande y abarca zonas peligrosas y zonas totalmente seguras para el turismo de todo tipo.

Mi opinión generalizada, es que es un destino totalmente aconsejable. Hay  un importante abanico de ventajas para convencer al indeciso, pero por nombrar algunas podría decir que la hospitalidad de la gente podría perfectamente ser el pilar central en el que podemos fijar las conclusiones finales. Las bellezas de sus paisajes son indiscutibles. Los cambios de una provincia a otra, no sólo paisajísticamente, son abrumadores. Puede que no andemos por las interminables llanuras de Atacama (Chile), que no pisemos un planeta distinto como en Uyuni (Bolivia) o que la Patagonia una vez pisada, concluyamos que la competencia se acabó. No nos equivoquemos. Colombia tiene su carácter propio y su mala prensa mundialmente conocida no le hace justicia ni de lejos. Poco a poco este encantador y bello país va abriendo sus alas para abrazar cálidamente a los viajeros más exigentes del planeta.

Como dice bien su eslogan, “el riesgo es que te quieras quedar”.

¿Alguna duda si venir? Claro que no… ¡¡¡¡¡Bienvenido a Colombia!!!!!!

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