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Maafushi, puede para muchos, llegar a ser una carga de realidad algo pasada de rosca. Mientras en muchísimos complejos turísticos esparcidos por todo el mágico océano índico,  te venden todo un paquete para conocer el paraíso, con sus cabañas en el mar y un sin fin de servicios para el turismo más exclusivo del planeta, Maafushi, agarra y retuerce el concepto de un turismo “de bajo presupuesto”, girándolo todo y acabando con cualquier atisbo de lo que para muchos significa un viaje a las Maldivas.

No seremos injustos y diremos en su favor otras cosas, y es que la isla  se ha convertido por excelencia, en el paraíso para los mochileros. Olvidémonos de los ostentosos resorts que acaban vetando el paso incluso a los locales, pero que poco a poco esta pequeñaja se ha ido comiendo a sus hermanas mayores, cambiando el concepto preconcebido de la estancia, en uno de los países más soñados por la mayoría de los viajeros.

 

¿MAAFUSHI ESTÁ DE MODA?

Con un gobierno más permisivo, decidió hace menos de una década, conceder licencias en algunas islas, para que los locales pudieran abrir hoteles de un rango inferior a lo que estamos acostumbrados a ver cuando buscamos fotografías por internet. Atrás quedan las cabañas que se adentran en los atolones para dar paso a edificios de cemento, con unos servicios algo pésimos pero perfectos para el precio que acabamos pagando por ellos.

La isla, ha sabido reinventarse y ofrece una animadísima vida en la calle, con mesas en las playas donde la música en vivo, pone el broche en las veladas de las noches estrelladas. Sus tiendas de regalos llegan a formar parte de un paisaje algo desaliñado, pero coqueto.

No hay ninguna duda, que la isla vive en buena sintonía con los viajeros y que la buena honda hace aparición en cualquier momento y lugar.

Todo esto sonaría bien, si no nos diésemos con otras realidades que restan muchos puntos. Por poner un ejemplo, las famosas “bikini beach”, son dos playas, una pegada a la otra, tan normales, como las que podremos encontrar en muchísimos lugares del planeta. Su capacidad muy limitada, es empañada por el gran hotel que encontramos justo enfrente. Puede que para ver lugares entrañables, debamos coger nuestras toallas e ir recorriendo en círculo hasta dar con un rincón perfecto, que los hay, pero sin poder tomar el Sol en bañador, ya que está estrictamente prohibido hacerlo fuera de las zonas turísticas, pudiendo solamente quitarnos la ropa en las denominadas “bikini beach”,  según las normas regidas por la religión islámica. Seamos respetuosos y no demos pie a que los Maldivos saquen conclusiones equivocadas y ante todo, estemos atentos a los carteles que permiten o no el baño en bañador.

En Maafushi, no tendréis mucho problema en elegir, solamente existen dos “bikini beach”, (aunque para mi es una), dejando el resto de la isla, para poder pasear y pese a que os de la sensación que hay mucho turismo, dar con un lugar solitario es posible.

 

¿MERECE LA PENA IR?

Si. Pero maticemos. En Maldivas hay dos tipos de viaje. Quien va a lo grande y quien hace de Maldivas una prolongación de su viaje por Asia. Ir desde España a las islas “low cost”, carece de sentido alguno. Puede que muchos lo hagan, pero he estado en lugares más cercanos, más económicos y permisivos, y me tomo la libertad de decir que existen docenas de mejores islas que éstas. Tenemos casos como Malasia, Tailandia, Indonesia o las fantásticas playas sureñas de Sri Lanka, que nos harán conocer país y además tendremos la oportunidad de conocer paraísos menos explotados y más divertidos.

Para mí, un viaje perfecto, sería hacer la preciosa e incomparable Sri Lanka y lanzarnos a hacer una extensión a las Maldivas. Pese a no tener conexión marítima, los vuelos son numerosos y aunque no baratos, no deja de ser una oportunidad perfecta debido a la cercanía. También es posible que si hacemos base durante un viaje por Asia en Kuala Lumpur (Malasia), encontremos auténticos chollos para hacer una escapada al archipiélago.

 

VALE. VAMOS. ¿QUÉ HACER EN MAAFUSHI?

Si finalmente decidimos ir a la isla, no nos arrepentiremos. Mi idea previa de lo que iba a encontrar no me sorprendió, pero tenía muy claro que Maafushi, sería un punto perfecto para utilizarlo como campo base a hacer salidas a islas más alejadas y menos conocidas. La oferta que vamos viendo en las agencias turísticas es abrumadora y a unos precios realmente interesantes. Conocer la otra cara de las Maldivas “el lado Cool” es posible, si elegimos la excursión que se adapte a nuestros gustos.

Escoger una agencia es sencillo. Los precios son similares en todos los hoteles, y són éstos mismos, los que tienen el monopolio del negocio, pudiendo negociar sin moverte de tu hotel, qué salidas hacer y cuáles descartar.

Es típico aunque muy molesto para algunos, nada más llegar a recepción, que antes de darte la habitación, te enseñen un catálogo con todas las opciones. Realmente a mí me vino de maravilla, ya que disponía de tres noches y sólo quería hacer salidas en barco para ir más allá de lo que la isla local me ofrecía.

Por poner algunos ejemplos, os dejo una lista que es bastante común, con las opciones y los precios.

-Full day tour: $35

  • Guraidhoo Island hopping
  • Gulhi Island Hopping (Bikini Beach)
  • Two Points snorkeling coral Reef
  • Sand Bank
  • Dolphin watching
  • Comida y bebidas incluidas

La más básica pero la que nos da la oportunidad de conocer dos islas. No habría que perderse Gulhi, ya sea por este tour o yendo con ferry y pasar un día allí.

 

-Nurse shark tour: $50

  • Snorkeling with shark
  • Dolphin waching
  • Local Island Hopping (Fulidhoo)
  • Stringway Feeding
  • Sandbank
  • Comida y bebidas incluidas

La más famosa y la más completa salida que podremos hacer en Maafushi. Mientras que es muy difícil avistar a los delfines, los tiburones están asegurados, y no es que nademos entre cuatro, sino que literalmente nos invadirán una cincuentena de escualos. Su sandbank, es mejor que el de la excursión más básica.

 

-Whale and Manta: $100

  • -Snorkeling with whaleshark
  • -Snorkeling with manta ray
  • -Local island hopping
  • -Comida y bebidas incluidas

Nos aseguramos nadar al lado del mayor tiburón del planeta. Seamos respetuosos y critiquemos si los guías no respetan el entorno de este majestuoso e inofensivo animal.

 

AGENCIA RECOMENDADA

Muchas son las agencias que se muestran tanto en las entradas de los hoteles como en puestos frente a la playa. Una de las mejores, no sólo por sus simpáticos y experimentados guías, sino por sus buenos barcos es la que está en el Hotel Salt Beach.

Para lo que busquen exclusividad, pueden contratar excursiones privadas, triplicando precios pero teniendo absoluta libertad para decidir cuánto tiempo se quedan en un banco de arena a solas. Dichos bancos, dependen mucho de la marea y van cambiando cuando van quedando al descubierto.

Las excursiones mencionadas anteriormente, no repiten ni un solo lugar.

 

COMPRAS

Tiendas de regalos para llevarnos un buen recuerdo las hay y no pocas. Apenas dos calles principales que atraviesan la isla, nos harán entrar y preguntar por artículos realmente bonitos. Puede que nos resulten caros los precios, pero no lo son, si acabamos comparándolos con otros lugares.

Los supermercados, nos pueden abastecer de cualquier necesidad. No suframos como nosotros que llevábamos viajando casi un mes y medio y andábamos escasos de ciertas cosas.

 

DATOS Y ORIENTACIÓN GENERALES DE MAAFUSHI (A TENER EN CUENTA)

Moverse en Maafushi es sencillo debido a su tamaño. Nuestros paseos tanto matutinos como nocturnos, serán muy agradables. Escuela, mezquita incluso un prisión en el extremo sur de la isla donde está prohibido el paso, nos darán una idea de que pese a que ha querido basar su economía principal en el turismo, la vida local discurre con total normalidad.

 

CURIOSIDADES

-Hay un cajero automático en toda la isla.

-Los hoteles aceptan tarjeta de crédito con un sobrecargo.

-Las compras se pagan en metálico, tanto en dólares americanos como en Rufiyaas.

-Población : 2500 habitantes

-Dimensiones: 1,2 kilómetros de largo por 260 metros de ancho.

 

DORMIR Y COMER (Y BEBER)

Las opciones de poder elegir un hotel, pese al reducido tamaño de la isla, son numerosas y cabe mencionar, que aquí quedan excluidos los resorts que existen en otros lugares. De hecho, Maafushi, es tan diferente, que los hotelitos, son propiedades de los mismos maldivos, quedando fuera de juego,  las agencias internacionales, que se enriquecen de la mano de obra local, cobrando precios que quedan fuera de toda lógica humana.

La media de precio por noche en habitación doble, suele rondar los $ 50. El desayuno está incluido, pero no esperéis un manjar, más bien todo lo contrario. Aconsejo, que pese a que os ahorréis unos pocos dólares por contratar media pensión o pensión completa, los numerosos y variados restaurantes que hay esparcidos, tientan a que cada noche vayamos probando, según las recomendaciones de aplicaciones como Tripadvisor.

Maafushi se ha sabido adaptar a las papilas gustativas de los turistas y como la comida nativa, sinceramente, no dice nada, comer una buena pizza, una buena hamburguesa, pescado fresco, carne y distintas variedades de platos,  es posible y a unos precios realmente asequibles. Contemos que por apenas unos $8 por cabeza, podremos comer o cenar con una bebida.

 

Floating Boats (Beber alcohol es una realidad)

Hay que tener en cuenta que el alcohol está prohibido y para los más cerveceros, Maldivas será un infierno. Pero a veces, a grandes problemas peores soluciones. Hablamos de los Floating Boats, que es donde la gente que necesita alcohol para vivir, puede saciar su sed en un gran yate, donde la música y las bebidas cargadas con algo más que azúcar, hacen aparición, para iniciar las fiestas de los más jóvenes y los no tan jóvenes.

Llegar hasta ellos no es nada difícil y además gratuito. Desde el mismo hotel donde te hospedes, puedes pedir que te lo gestionen ellos por uno coste, repito, cero. El problema son los precios de las bebidas. Mientras por una cerveza podemos pagar unos $5 (un precio a mi juicio razonable), los combinados con todo tipo de alcohol, no baja de los $12.

Si buscáis este tipo de barcos, Maafushi es el lugar perfecto para hacerlo. En otras islas “low cost”, no existen.

 

Aquí os dejo hoteles en los que yo estuve. Los tres son diferentes, pero los precios casi calcados ($50 la noche):

 

Hotel Salt Beach

Un clásico, bien pequeño con unas habitaciones que necesitan de una buena reforma. Su ubicación es excelente, apenas a un minuto de la bikini beach y en plena zona donde está todo el movimiento. El personal es muy amable y para mí, posee la mejor agencia de viajes de toda la isla.

 

Sunrise Beach

En el lado opuesto de la isla, apenas a cinco minutos de la bikini Beach, este apacible y nuevo hotel, ofrece las comodidades necesarias para pasar unos días inolvidables. Por relación calidad/precio, es la mejor elección si queremos estar más tranquilos y apartados (recordad que estar apartados, es estar a apenas 200 metros del meollo). Las habitaciones con vistas al mar, son una gozada

 

Stingray Beach Inn

El clásico de los mochileros. Un hotelito con mucho encanto y muy buen rollo. Destacar que la comida que sirven es deliciosa pero algo escasa en cantidad. Una muy buena opción con un propietario que se desvive por los huéspedes.

Los tres hoteles y el resto, ofrecen traslados desde el embarcadero hasta la habitación. No es que vayan a recogeros en taxi porque las dimensiones de la isla son ridículas, pero al menos os llevarán las maletas y os darán una bebida de bienvenida.

Todos, absolutamente todos, antes de daros la habitación, os darán información para contratar excursiones. A muchos les molesta, sin embargo a mi me fue bien. Mi tiempo era limitado y quería zanjar algunas salidas y ver otras opciones que ni sabía que existían. Lejos de la calidad de las grandes cadenas hoteleras, estos pequeños edificios, no sólo albergan habitaciones, sino que el ambiente que se respira es realmente bueno y hacer amigos es muy sencillo.

 

CÓMO LLEGAR A MAAFUSHI

Llegar es muy sencillo debido a que es una isla muy concurrida y está situada a tan solo  27 kilómetros de Male.

Ferry Público:

Sale todos los días excepto los viernes. El precio es de 1,50$ y tarda unas 2 horas. Si queremos ir a Gulhi, podremos bajar antes de llegar a Maafushi.

 

Speed Boat:

Sin duda la mejor opción. Desde Male, los precios oscilan los 25$ y los horarios llegan a ser más flexibles que los ferris pudiendo elegir entre tres horarios.  Desde Male o desde Maafushi, la misma agencia puede reservaros el billete con antelación. Yo fui en spedd boat y regresé con Ferri.

 

Speed boat Privado:

Elegimos hora y día (sin importar si es viernes). El precio es de unos 150$ por persona. Algo ilógico en una isla tan concurrida. Los speed boat, son más utilizados para ir a islas lejanas donde los grandes y prestigiosos hoteles, obligan literalmente a llegar por transporte privado al ser casi inexistentes las conexiones.

 

CONCLUSIONES – UN SUEÑO CON FECHA DE CADUCIDAD

La palabra exacta para describir mi estancia en la archiconocida Maafushi, es confusión. Mientras uno se espera encontrar un paraíso en toda regla, acaba dándose de frente con una muerte anunciada, debido a las mega construcciones que están llevando a cabo, sin respetar ningún límite. De hecho, la bikini beach más conocida, queda ya ensombrecida por un enorme edificio en construcción que no sólo afea el lugar, sino que manda a la mierda el sacrificio de muchos propietarios que sí pusieron sus límites el día que construyeron sus pequeños hoteles.

Pese a todo esto, he de decir que las excursiones fueron excelentes. Mi idea antes de ir, no se alejó mucho de lo que vi y el consuelo de usar Maafushi como campo base para hacer salidas hacia otras islas, no deja de ser una excelente opción, no sólo por las posibilidades, sino por los súper precios que nos ofrecen.

Sus restaurantes, sus hoteles y el buen rollo que se respira tanto de día, como de noche, justifican una parte del viaje al país, pero no todo. Deberemos complementar nuestra ruta con otras islas que acaben saciando nuestra sed de playas desiertas  y de ese modo no llevarnos un concepto equivocado del paraíso. Gulhi o Dhiifushi, son opciones muy viables para seguir nuestra andadura. Mientras la primera queda a un tiro de piedra, la segunda más lejana, nos dará una perspectiva totalmente opuesta a Maafushi, por tratarse de una isla local, apenas tocada por el turismo y donde la vida local fluye de una forma tan natural que acabas por engancharte, pensando que venir a Maldivas, ha sido todo un acierto.

 

Consejos fundamentales sobre Maldivas

 

ENTENDER MAAFUSHI EN IMÁGENES

CALLE PRINCIPAL, DONDE SE ENCUENTRA EL EMBARCADERO. LA VIDA TRANSCURRE TRANQUILAMENTE EN MAAFUSHI

 

LAS SALIDAS A LOS SANDBANK, SON TAN TÍPICAS, COMO IMPREVISIBLES. EL CLIMA PUEDE SER TAN BENÉVOLO COMO TERRORÍFICO. 

 

ATARDECERES EN MAAFUSHI. UN EVENTO DIARIO QUE UNO NO DEBE PERDERSE

 

GULHI. UNA PEQUEÑAJA QUE BIEN MERECE UNA VISITA EN UNA JORNADA. CONTRASTA CON SU HERMANA MAYOR, PERO CONSERVA MUCHO MÁS ENCANTO Y SU EXCELENTE PLAYA, BIEN JUSTIFICA IR A VERLA

 

UN SALTO A LAS NUBES

 

Consejos fundamentales sobre Maldivas

 

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